Cartas al director

Los niños no pueden jugar

De todos es sabido el alto nivel de contaminación, atascos, ruidos, además de las enormes distancias y otras incomodidades que soportamos en una ciudad como Madrid.Todos sabemos también el peligro constante que amenaza a los niños en sus calles obligándolos, por tanto, a pasar demasiadas horas en casa sin espacio ni posibilidad de, desarrollar su vitalidad, por el medio natural del juego y el ejercicio.

Por otro lado, la escasez de parques y espacios adecuados para solaz de los niños es, para todos, manifiesta.

Pero lo paradójico y destacable se presenta cuando nos decidimos a ll...

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De todos es sabido el alto nivel de contaminación, atascos, ruidos, además de las enormes distancias y otras incomodidades que soportamos en una ciudad como Madrid.Todos sabemos también el peligro constante que amenaza a los niños en sus calles obligándolos, por tanto, a pasar demasiadas horas en casa sin espacio ni posibilidad de, desarrollar su vitalidad, por el medio natural del juego y el ejercicio.

Por otro lado, la escasez de parques y espacios adecuados para solaz de los niños es, para todos, manifiesta.

Pero lo paradójico y destacable se presenta cuando nos decidimos a llevar a nuestros hijos al parque más próximo (en mi caso, el parque de la Arganzuela), cargados con pelotas y bicicletas (atravesando dos pistas de la M-30, sin paso elevado, un puente con dos escalones rotos altísimos, una pendiente arenosa de bastante inclinación... y en llegando, después de vencer todas estas vicisitudes, nos interpela el guardia municipal diciéndorros, que en el parque está prohibido montar en bicicleta, jugar a la pelota, pisar la hierba.... entonces... ,dónde juegan los niños? El guardia lo comprende, pero son órdenes del ayuntamiento...

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Pienso que poca admiración ni respeto pueden despertar ayuntamientos, organismos y personas que demuestran tal despreocupación e indiferencia por los niños.

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