El repunte de Vinicius sin Kylian Mbappé (ni Xabi Alonso)
El brasileño, el más señalado por el Bernabéu en la crisis, suma cinco partidos marcando, una racha que no lograba desde 2022
El nuevo año se mueve para Vinicius de un extremo a otro, del señalamiento de su afición a una racha goleadora que no disfrutaba desde hace tres años y medio. El brasileño, el más pitado por el Bernabéu en las últimas semanas después de...
El nuevo año se mueve para Vinicius de un extremo a otro, del señalamiento de su afición a una racha goleadora que no disfrutaba desde hace tres años y medio. El brasileño, el más pitado por el Bernabéu en las últimas semanas después de los malos resultados del Madrid, sumó este miércoles contra el Benfica su quinto partido seguido marcando (seis tantos en total), algo que no lograba desde agosto y septiembre de 2022.
Casualidad, o no tanto, la racha del extremo coincide con un momento en que el lesionado Kylian Mbappé no ha estado sobre el césped o, si ha salido, apenas se ha hecho notar. Una circunstancia que abunda en la sensación extendida de que a las dos estrellas les cuesta ser vasos comunicantes sobre el césped, con dificultades para hacer confluir sus buenos momentos. El francés, ausente en la vuelta contra el Benfica debido a los problemas en la rodilla izquierda que arrastra desde hace semanas, ha parado para tratar de sanarse por completo. Desde Valdebebas evitan hablar de plazos y tiempos de recuperación. “Sin Mbappé, Vini es todavía más importante”, comentó Álvaro Arbeloa tras cerrar el pase a los octavos de la Champions (este viernes, a las 12.00, el sorteo decidirá su rival entre el Sporting de Portugal y el Manchester City).
El repunte de Vini, también sin Xabi Alonso, se ha producido, quizá, en su momento más precario desde que despuntó con el Madrid: abucheado por los suyos al inicio de 2026 con una intensidad como no se recordaba en la historia reciente del club, obtuso durante meses ante la portería contraria (había pasado de 32 dianas en 2024 a 13 en 2025), con el Madrid en una larga crisis, apuntado desde fuera por su desplante al preparador tolosarra en el clásico y con una renovación atascada desde hace tiempo.
Ahí andaba cuando a principios de febrero, en otra tarde de reproches generalizados en la Castellana, inauguró su buen tramo anotador, la mayoría de los días con Mbappé fuera de circulación o sin tino. Le metió al Rayo, convirtió dos penaltis que le sacó a la Real Sociedad con el francés en la grada, le dio la ventaja a los blancos en Lisboa en una noche fallona de Kiki, fue de lo poco positivo de los suyos en Pamplona, y terminó decidiendo la vuelta frente a los portugueses sin Kylian. En total, 10 tiros a portería para seis goles.
Protagonista a su pesar en la ida ante el Benfica por el presunto insulto racista que sufrió tras la celebración de su gran tanto, en ataque ha sido la pieza clave de la eliminatoria y protagonista principal de un Madrid que sigue avanzando en la temporada entre la niebla. En el Bernabéu, el cuadro de José Mourinho creó casi el doble de peligro que los blancos: 1,98 goles esperados por los 1,11 del Madrid, según los registros de Opta. Thibaut Courtois alcanzó las 45 paradas en la Champions, con un 81,5% de acierto. Ningún portero con al menos 30 intervenciones ofrece un porcentaje superior esta campaña.
Balones a Vini
Las heridas abiertas en Chamartín en los dos últimos meses entre Vinicius y un sector de la afición todavía se encuentran en carne viva y, a la espera de próximos episodios —sobre todo si el Madrid no da más certezas—, es posible que no se hayan cerrado del todo. Pero, de momento, el repunte del extremo ha servido de alivio y soporte en un equipo errático que vivía del monocultivo de Mbappé, autor del 43% de las dianas del equipo (38 de 87).
Faltaba la producción de Vini, que llegó a enlazar 13 choques de Liga sin embocar entre el otoño y el comienzo del invierno. Un páramo que cerró con su tanto al Rayo, el arranque de este buen momento personal.
En este 2026 al alza ha sumado ocho de los 13 goles que lleva este curso. Todos, menos el que le marcó al Barcelona en la final de la Supercopa de España, los ha logrado con Álvaro Arbeloa ya en el banquillo, que depositó en la cesta del brasileño muchos de sus huevos. Nada más llegar al cargo, en una de esas tardes de penurias del extremo, el nuevo técnico aseguró que le había pedido a la plantilla que le pasaran el mayor número posible de balones para que él abriera caminos por la banda izquierda. El pasado sábado, sin embargo, lamentaba en Pamplona que el Madrid no atacara más por la derecha para no ser tan previsibles. Vini, autor del único tanto de su equipo, había sido el mejor de los blancos en una tarde gris de Mbappé.