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La talla de Felines

La periodista Maite Martín y el historiador Juan Jiménez Mancha escriben la biografía del mito rayista

Hay jugadores que, más allá de su talento deportivo, son importantes por lo bien que conocen el club en el que están. Saben a quién hay que llamar en cada momento y tienen todos los números en la agenda. Entienden lo que necesita escuchar la afición y la hinchada los busca en tiempos de zozobra. Cuando se presenta una situación complicada, se posicionan siempre el lado de la altura de miras. Toman todas las decisiones pensando en el beneficio del equipo. Son, de alguna manera, guardianes de las esencias de la entidad y evangelizadores de la cultura del club desde el ejemplo personal. Llega un ...

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Hay jugadores que, más allá de su talento deportivo, son importantes por lo bien que conocen el club en el que están. Saben a quién hay que llamar en cada momento y tienen todos los números en la agenda. Entienden lo que necesita escuchar la afición y la hinchada los busca en tiempos de zozobra. Cuando se presenta una situación complicada, se posicionan siempre el lado de la altura de miras. Toman todas las decisiones pensando en el beneficio del equipo. Son, de alguna manera, guardianes de las esencias de la entidad y evangelizadores de la cultura del club desde el ejemplo personal. Llega un punto en el que su figura se fusiona con la de la entidad. Y viceversa. Parece que el equipo tiene la personalidad del jugador y que el deportista encarna todos los valores de los que presume el conjunto.

Para que esa situación se dé es condición sine qua non que lleven un tiempo en el club. Algo cada vez más complicado en unos tiempos en los que a los aficionados les cuesta retener los nombres de los jugadores que visten su camiseta —un importante porcentaje cambia cada temporada— y en los que apenas se dan casos de deportistas que desarrollen su carrera únicamente en un lugar. No vivimos tiempos para los one-club man.

Por eso es tan importante mantener vivas las historias de los que sí lo fueron. Felines, un gigante de 1,62 (Qurtuba editores) es el libro en el que la periodista Maite Martín y el historiador Juan Jiménez Mancha cuentan la historia deportiva y personal de Félix Bardera Sierra, conocido popularmente como Felines, ex jugador del Rayo Vallecano que vistió la camiseta de la franja en 405 partidos oficiales —fue elegido mejor jugador de la historia del club—, marcó el gol en el partido que confirmó el primer ascenso a Primera y que después, como entrenador, dirigiría una nueva vuelta a la máxima categoría. Un tipo que se instaló en la memoria sentimental de la hinchada franjirroja a través de uno de los factores más determinantes que existen: la inefable atracción de los mitos cotidianos.

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