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Luke Donald renueva como capitán europeo de la Ryder Cup para 2027

El inglés, ganador de las dos últimas ediciones, aspira en Irlanda, en la edición del centenario, a un triplete único

Luke Donald, en Bethpage con el trofeo de ganador de la Ryder.Paul Childs (REUTERS)

“Dos fue especial. Tres sería histórico”. Con ese mensaje ha anunciado este miércoles el circuito europeo de golf la renovación de Luke Donald como capitán del equipo de la Ryder Cup para la edición del centenario de la competición, en Irlanda 2027. El golfista inglés de 48 años continuará al frente del conjunto continental en un reto gigantesco, el de convertirse en el único hombre en conducir a Europa a tres victorias seguidas en el gran Mundial del golf.

Luke Donald es ya historia de la Ryder, dueño de un palmarés inmaculado. Cuatro citas disputadas como jugador y cuatro victorias (2004, 2006, 2010 y 2012) y dos vestido de capitán y dos triunfos, en Roma 2023 y en Nueva York 2025. En el campo estadounidense de Bethpage volvió a tocar la gloria con un grupo casi idéntico al de dos años antes y con figuras como Jon Rahm, Rory McIlroy, Justin Rose, Tyrrell Hatton y Shane Lowry. En Adare Manor derribará las puertas del olimpo si consigue retener en casa el prestigioso trofeo justo cuando la cita llega a los 100 años.

No había discusión. Ni en los despachos del circuito europeo ni entre los jugadores. Luke Donald era el elegido, el hombre ideal, la figura de consenso por su experiencia y su carácter, su dedicación absoluta a preparar la competición durante dos temporadas, el seguimiento y mimo de los jugadores, la atención al más mínimo detalle y el liderazgo de una plantilla de vicecapitanes con los roles muy definidos. Solo el nombre de Justin Rose podía discutirle el nombramiento, pero el también inglés aún se siente fuerte para opositar a competir como jugador.

La única duda era si Donald estaba dispuesto a echarse sobre los hombros dos años más de un trabajo tan extenuante y que le obligará a viajar con frecuencia a Irlanda y separarse de su familia (viven en Florida). “No sé si mi corazón lo resistiría”, dijo tras ganar en Nueva York. Irlanda volverá a poner a prueba el cardiograma.

Donald sustituyó a Henrik Stenson en agosto de 2022 cuando el sueco fue destituido del cargo por marcharse a jugar en LIV y desde entonces se ha ganado una reputación sin mancha incluso entre sus rivales. En Nueva York condujo a Europa a una nueva victoria (13-15), la sexta en la seis últimas ediciones, en medio de un ambiente volcánico por los insultos que recibieron los jugadores europeos por parte de los aficionados estadounidenses. Su cuidado de cada detalle fue superlativo: cambió el champú del hotel por otro que olía mejor, las sábanas y mantas por otras más cómodas, y mandó arreglar algunas puertas porque había ranuras por las que entraba la luz y eso podía perturbar el descanso de sus muchachos. Manejó con firmeza un vestuario lleno de egos, honró el legado de Seve y tocó cada tecla en el momento justo. Edoardo Molinari le acompañó como el gran gurú estadístico y José María Olazabal como el mejor resorte emocional. El resultado fue un equipo imparable que silenció Nueva York y hasta al mismo presidente Donald Trump.

“¡Dos años más!”, gritó Jon Rahm en la sala de prensa tras la victoria europea para pedir la continuidad de Donald; “hay tantas cosas que ha hecho tan perfectas… Es el capitán de este barco y nos ha liderado mejor de lo que puedo imaginar que lo haga nadie”, añadió el español. La situación de Rahm, enemistado con un circuito europeo al que ha acusado de extorsión, es ahora uno de los enredos que deberá resolver el inglés.

Y mientras, en la acera contraria, Estados Unidos espera una decisión de Tiger Woods, la leyenda que tiene sobre la mesa la oferta para ser el nuevo Capitán América. Después del desastre de Bethpage con Keegan Bradley al mando, el equipo estadounidense necesita un gran líder al que aferrarse. Europa ya lo tiene.

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