Stéphane Rolland: “Lo mío con España es una historia de amor”
El diseñador refuerza su amor por la moda española con su debut en Barcelona Bridal Fashion Week
En toda boda de cuento hay un cierre en el que la feliz pareja come perdices. Sin duda alguna, Barcelona Bridal Fashion Week puede presumir de tener cada edición un final feliz gracias a unas apabullantes cifras que demuestran que se trata de la indiscutible cita mundial de la industria de la moda nupcial. “Los desfiles y el trade show, sumados a los eventos como la Barcelona Bridal Night y la gala de entrega de los Barcelona Bridal & Fashion Awards, han supuesto el encuentro real de la elite del sector, ratificando Barcelona como la cita imprescindible a nivel global”, asegura Albasarí Caro, directora del evento, que el año pasado estuvo marcado por el desfile de Vivienne Westwood y que reunió a cerca de 450 marcas —el 82% internacionales—, a más de 23.500 visitantes y a 44 diseñadores.
La nueva edición se enmarca dentro del décimo aniversario de la pasarela. Caro señala que BBFW 2026 refleja el momento de gran vitalidad que vive la moda nupcial y recalca su firme apuesta por impulsar el talento, la internacionalización y la innovación. “Esta edición reúne una gran diversidad estética que sitúa a Barcelona como centro estratégico para el desarrollo y la proyección global de la industria”, asegura. Al hablar de diversidad, Yolanda Pérez, directora creativa de Yolancris, celebra que las firmas cada vez innoven más. “Estoy muy contenta de que la gente esté apostando por propuestas diferentes. ¡Ya era hora! Es vital que las personas sean conscientes de que los diseños de novia pueden ser moda. En España hay muchísimo talento. De hecho, más que en París, pero nos hacemos de menos”, explica la diseñadora, que ha presentado Alter-ego, una colección que retrata la dualidad entre lo que somos y lo que nos permitimos ser. ¿Es el lujo silencioso el gran enemigo de Yolancris? “El lujo de silencio puede estar bien, pero lo que no me gusta es el concepto Calvin Klein. Porque cuando se instala el concepto Calvin Klein en el mundo nupcial, yo no tengo nada que hacer. A veces, me toca aguantar la tormentilla”, confiesa la catalana, cuyos diseños bohemios huyen del clasicismo.
La edición más internacional
Uno de los momentos clave ha sido el primer desfile en España de Stéphane Rolland, que con su presencia pasa formar parte del elenco de marcas internacionales como Viktor&Rolf, Elie Saab o Giambattista Valli, que pese a que suelen reservar sus propuestas nupciales para la semana de Alta Costura parisina, optaron por hacer de Barcelona el encaje en el que presentar sus primeros desfiles. “Pierre Martinez [vicepresidente de Stéphane Rolland Haute Couture] y yo llevamos un año preparando este desfile y estamos realmente emocionados. Es un gran momento para nosotros porque el mensaje que hemos querido transmitir es la importancia de transmitir y de brindar amor y paz. Este mundo loco ha hecho que queramos insistir en estos mensajes”, dice Rolland a S Moda.
Para el diseñador, ese deseo de transmitir ha quedado reflejado en la selección por parte de Barcelona Bridal Fashion Week 2026 y del francés de estudiantes de las escuelas LCI Barcelona, IED Barcelona y ESDI, cuyos desfiles han sido los encargados de abrir su desfile en la Bridal Night. Bajo el lema Sculpted by Nature, Rolland y Martinez propusieron a los jóvenes asumir el desafío de crear propuestas pensadas expresamente para esta ocasión. Más allá del planteamiento conceptual, el diseñador ha querido subrayar la importancia de la artesanía, la precisión en la ejecución y el dominio técnico, elementos que considera la verdadera esencia de la moda y el fundamento sobre el que se erige la Alta Costura. “Quizás sea porque me he hecho mayor, pero cuando has estado toda la vida aprendiendo cosas, quieres transmitir lo que has recibido. Porque si no, ¿para qué estamos aquí? Cuando la Fira nos propuso celebrar juntos su décimo aniversario, Pierre y yo lo hablamos y dijimos: ‘Si lo hacemos, lo hacemos a lo grande’. Porque a nosotros nos gusta hacer las cosas así y nos gusta la generosidad. Quisimos hacer algo aún más grande que lo que hacemos en París. Por eso hemos querido tener un gran escenario, al menos 1.000 invitados y poder compartir la pasarela con los estudiantes”, explica emocionado.
Tuvo que hacer varios viajes de París a Barcelona (“lo mío con España es una historia de amor”, confiesa) para ver la evolución de su trabajo y ayudarles. “Fue muy emocionante y disfruté muchísimo de esa experiencia. Hice algo similar hace dos años en París y fue tan bonito que he querido repetirlo en Barcelona. Y una vez más, acertamos, porque el amor que nos han dado los estudiantes fue increíble. Para mí es un regalo de la vida. Estoy superfeliz de mostrar su trabajo y de ofrecerles mi escenario esta noche, delante de profesionales de la moda. Hemos impreso un libro con los nombres y contactos de todos los estudiantes para ayudarles a encontrar trabajo. Porque no se trata solo de mostrar su trabajo, sino de ayudarles en el futuro a conseguir empleo”, asegura.
El desfile ha contado con 80 looks de la firma (10 diseños de su última colección de prêt-à-porter nupcial y 70 piezas de las más icónicas de su carrera) que junto con los diseños de los estudiantes, suman 100 salidas. “También contamos con la participación de la orquesta filarmónica más joven de Barcelona, toda una nueva generación de músicos. Así que todo gira en torno al futuro”, dice.
Albasarí Caro explica lo que ha supuesto este trabajo. “Nos emocionó descubrir en París la acción de Stéphane Rolland y Pierre Martinez que daba visibilidad al talento joven, y comprobar que compartimos un objetivo común: impulsar a las nuevas generaciones y ofrecerles un espacio real en un contexto profesional de alto nivel”, asegura. “Desde BBFW allí donde estemos, siempre pensamos en cómo transformar aquello que nos inspira en proyectos que aporten valor a Barcelona. Stéphane Rolland ha sido el aliado perfecto para hacer realidad esta acción para dar apoyo al talento emergente, cuya mirada fresca, libre y consciente enriquece la industria y anticipa la evolución de la moda contemporánea”, dice la directora de BBFW.
Nombres como Peter Langner o Demetrios forman parte de la edición más internacional hasta la fecha y el trade show, que se celebrará del 24 al 26 de abril, reunirá a más de 400 marcas, siendo el 87% de ellas del extranjero, procedentes de 36 países. La diversidad de los diseñadores dibuja un escenario de alcance internacional en el que confluyen distintas miradas: desde revisiones actuales del clasicismo hasta propuestas marcadas por la innovación, junto a discursos emergentes que redefinen la moda nupcial.
Alta Costura con propósito
Stéphane Rolland, Barcelona Bridal Fashion Week y Fundación Kālida han puesto en marcha una acción muy especial: la venta de 22 bocetos originales creados para su desfile. El 100% de la recaudación se destinará a Kālida, donde ofrecen acompañamiento emocional, práctico y social gratuito a personas con cáncer, sus familiares y cuidadores. “No podía hacer este desfile sin apoyar a una fundación. He diseñado 22 bocetos para venderlos a beneficio de una fundación contra el cáncer. Todos tenemos a alguien cercano que ha sufrido esta enfermedad, por lo que me pareció lo más adecuado. Albasarí Caro me habló de la Fundación Kālida y no lo dude. Y si necesitan más bocetos, haré más”, asegura.
Terapia entre vestidos
En alguna ocasión, Rolland ha asegurado que las clientas de Alta Costura son las mujeres más exigentes del mundo, pero… ¿Y las novias? “En realidad, es un momento difícil para una novia porque está eligiendo el vestido de su vida. No es fácil porque se suelen sentir inseguras y lo habitual es que sean muy jóvenes. Por primera vez en su vida, tienen que elegir un look que les represente. Pero cuando tienes 25 años… ¿Realmente sabes quién eres? Así que estoy aquí para ayudarles a encontrar el camino correcto y a no dejarse influenciar demasiado por la familia o los amigos. Mi objetivo es darles más seguridad y confianza. Hablar con una clienta es como una terapia. Tienes que escuchar con atención y ser muy humilde”, asegura el diseñador. “Yo también creo que se parece mucho a la terapia. Mi oficio es sacar lo que alguien tiene y enseñárselo. Es como decirle: ‘Date cuenta de que en realidad, eres esto’. Y cuando lo hago, sin pasarme nunca, porque jamás voy a disfrazar a una novia, es ahí cuando la persona brilla, está contenta y llora. Porque he podido sacar algo que ella no veía”, dice Pérez. “Cada encuentro con una mujer es una nueva experiencia. Me siento afortunado de que las mujeres confíen en mí”, asegura Rolland. Y ante la cantidad de personas que acudieron al desfile y al presenciar la forma en la que aplaudieron sus diseños, queda claro que lo hacen. Este no es un cuento, pero sin duda, este sí es un final feliz.