Mayores abandonados
La información que viene ofreciendo EL PAÍS acerca de lo ocurrido en las residencias de ancianos le hace a uno reflexionar sobre la escasa (o nula) calidad humana de las personas responsables del abandono sufrido por estos mayores, a los que se debería respetar al máximo, no solo por su condición de mayores, sino porque son los que han contribuido a levantar este país, han tenido que emigrar y dejarse la piel para sacar a sus familias adelante y lo han dado todo en la crisis económica que aún colea. Se me hace muy difícil imaginar que los responsables de esta indignidad levanten la voz, busque...
Suscríbete 1 año por 144 9,90 €
+ Regalo edición impresa en la App
La información que viene ofreciendo EL PAÍS acerca de lo ocurrido en las residencias de ancianos le hace a uno reflexionar sobre la escasa (o nula) calidad humana de las personas responsables del abandono sufrido por estos mayores, a los que se debería respetar al máximo, no solo por su condición de mayores, sino porque son los que han contribuido a levantar este país, han tenido que emigrar y dejarse la piel para sacar a sus familias adelante y lo han dado todo en la crisis económica que aún colea. Se me hace muy difícil imaginar que los responsables de esta indignidad levanten la voz, busquen otros culpables o nieguen la atrocidad cometida. Si la justicia deja que este horror pase, tendremos motivos para avergonzarnos de la España en que vivimos.
Ángel Villegas Bravo, Madrid.