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Fallece David Morales, el exmilitar español acusado de espiar a Assange para la CIA

El dueño de la consultora de inteligencia UC Global S.L. ha muerto víctima de una enfermedad cuando iba a ser juzgado por graves delitos

David Morales, directo y propietario de UC Global.UC Global

David Morales, el exmilitar acusado de espiar a Julian Assange para la CIA, ha fallecido a consecuencia de una enfermedad, según un comunicado de su empresa UC Global SL publicado en la red Linkedln. Morales era el propietario de una consultora de inteligencia con sede en Jerez de Fron...

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David Morales, el exmilitar acusado de espiar a Julian Assange para la CIA, ha fallecido a consecuencia de una enfermedad, según un comunicado de su empresa UC Global SL publicado en la red Linkedln. Morales era el propietario de una consultora de inteligencia con sede en Jerez de Frontera.

La muerte de Morales sucede a las puertas del juicio que celebrará la Audiencia Nacional contra su compañía y contra su jefe de operaciones, Michel Gaston Walleqmac, para quien la representación legal de Assange pide cinco años de prisión y la Fiscalía, tres años y medio.

Después de seis años de investigación judicial, el pasado mes de septiembre el magistrado Santiago Pedraz decretó la apertura de vista oral contra los principales implicados. La Fiscalía y los abogados del fundador de Wikileaks reclamaban para el exinfante de Marina penas de 13 y 20 años, respectivamente, por los presuntos delitos de descubrimiento y revelación de secretos, organización criminal, cohecho, falsedad documental y tenencia ilícita de armas.

El expresidente de Ecuador Rafael Correa fue una de las personalidades espiadas por los trabajadores de la empresa de seguridad de Morales. Personado en la causa el político ecuatoriano reclamaba, también, 13 años de prisión para Morales.

UC Global SL se ocupaba de la seguridad de la Embajada de Ecuador en Londres entre 2012 y 2018. En el verano de 2017, el dueño esta empresa ordenó a sus trabajadores colocar nuevas cámaras con audio y micrófonos en la sede de la legación diplomática y grabar las conversaciones de Assange con abogados, médicos, periodistas y todas las personas que le visitaron. Las grabaciones se entregaban a un enigmático “cliente americano” que, según los propios trabajadores que participaron en las escuchas y distintas evidencias, era la CIA.

Las diligencias judiciales se iniciaron en 2019, después de que una investigación de EL PAÍS publicara los audios y vídeos grabados por trabajadores de esta compañía al ciberactivista australiano en los años en los que permaneció recluido en la legación diplomática. Semanas después de estas revelaciones Morales fue detenido y ha permanecido desde entonces en libertad provisional.

Recientemente, el juzgado de instrucción número 43 de Madrid dictó, también, apertura de juicio oral contra Morales por los presuntos delitos de falsedad documental y estafa procesal. Se le acusaba de falsificar presuntamente documentos oficiales y pruebas para defenderse ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que investigaba el espionaje a Assange.

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