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Caos y desconcierto de Ayuso y su entorno por la denuncia contra el alcalde de Móstoles: “Es un caso fabricado”

La oposición pide la dimisión del alcalde de Móstoles y la asunción de responsabilidades de los dirigentes del PP que encubrieron el caso

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante el pleno en la Asamblea de Madrid. Foto: Jaime Villanueva | Vídeo: epv

El caos se ha apoderado de Isabel Díaz Ayuso y su entorno este jueves. El desconcierto por una grave denuncia de acoso sexual y laboral contra el alcalde de Móstoles, uno de los valores del partido a nivel local, ha llenado de confusión la bancada del PP en la Asamblea de Madrid. Nadie entendía nada, todo eran nervios. Hasta el punto que han negado que la presidenta fuera presidenta del partido cuando la concejal empezó a ser acosada, en otoño de 2022, un hecho que se puede confirmar en la hemeroteca. Lo era.

La cara de Alfonso Serrano, secretario general del PP en Madrid y número dos de Ayuso, uno de los asesores con más poder de la presidenta de la Comunidad, lo decía todo. La denunciante lo pone en el centro de esta conspiración para silenciar el caso. Se notaba que no era un buen día para él. “No voy a condenar a nadie sin pruebas”, dijo con un traje azul marino entallado y ajustándose las gafas de pasta negras. Después, delante de un café, en el bar de la Asamblea, se lamentaba de algo que sospecha: la concejal lo grabó en secreto y por eso EL PAÍS cita algunas frases textuales que dijo en privado. Dice que no se acuerda de si las dijo o no, aunque sospecha que sí y que eso ha quedado registrado en una grabadora. Un juego de espías.

Ayuso tampoco parecía feliz. Iniciaba el curso viento en popa, con el Gobierno de España cercado por la crisis de los trenes y la corrupción de las dos manos derechas de Pedro Sánchez en el partido, personas claves para que entrase en 2018 por las puertas de La Moncloa. Además, tenía el presidente que lidiar con los casos de acoso de dirigentes socialistas por todo el país. Pues bien, ahora un caso de enormes proporciones se le ha cruzado en el camino. Según ella, se trata “ de un caso fabricado contra el PP”.

El PP ha cerrado filas. Miguel Ángel García, consejero de Presidencia de Ayuso, ha acusado al Gobierno central de crear este caso de acoso: “Todo esto viniendo del partido que tapó las denuncias de afiliadas, que tapó los casos de acoso sexual porque no le convenía al presidente del Gobierno, tiene muy poca credibilidad, muy poca imaginación”. Estas explicaciones no las dio el partido cuando ayer este periódico trató de recabar su versión.

A la carga y con un tono muy áspero también ha ido el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, Carlos Díaz-Pache, que ha dicho que la izquierda intenta hacerle la campaña a Pilar Alegría (candidata del PSOE a las elecciones en Aragón que se celebran este domingo), “la ministra que se reunía con [el excolaborador de Pedro Sánchez Francisco] Salazar en pleno escándalo” y tapar la “desvergüenza” socialista y de la izquierda con una noticia de unos “supuestos hechos que se produjeron cuando Ayuso todavía no era presidenta [en realidad, sí lo era, porque Ayuso es presidenta desde 2019 y los hechos se remontan a 2022], cuando Bautista no era ni siquiera candidato en Móstoles”. Pache asegura que después de estudiar el expediente de la concejala denunciante “no había ninguna prueba”. “Ustedes dicen que hay que creer a las mujeres, pero las mujeres solo son las que ustedes pueden utilizar políticamente”, ha afirmado.

La presidenta ha cuestionado lo que lleva muchos años defendiendo, que las mujeres no tienen un principio de veracidad cuando acusan a los hombres de acoso sexual: “¿Si una mujer es víctima por el hecho de ser mujer y ahí siempre queda su presunción de inocencia, dónde queda la mía ante sus insultos y ataques diarios?”.

De esa forma ha respondido a Manueal Bergerot, líder de Más Madrid. Poco antes, Bergerot ha reprochado a la presidenta que, ante las peticiones de ayuda de la víctima, Ayuso recibió al “agresor” y envió a Alfonso Serrano y a su número dos en el PP madrileño, Ana Millán, a que la convencieran de que lo mejor era no acudir a la justicia. Mar Espinar, la portavoz del PSOE, le dijo a la presidenta que había enviado a sus “secuaces para que le mantuviera la boquita callada”. “¿Y ahora qué va a hacer?“, le preguntó. No hubo respuesta.

Las explicacioens de los dirigentes no han convencido a Bergerot: “La denuncia por acoso sexual y laboral contra Manuel Bautista es gravísima. El alcalde de Móstoles debe dimitir y quienes le encubrieron desde el Partido Popular de Madrid deben asumir responsabilidades políticas. Toda mi solidaridad con la edil víctima de ataques machistas”.

El asunto dominó la conversación en el pleno y en los pasillos de la Asamblea. Pasadas unas horas, Serrano decía que estaba muy tranquilo y que no veía motivos para destituir al alcalde de Móstoles. La izquierda, e incluso Vox, piensa que hay motivos para que sea fulminado y para que se investigue la actuación de la cúpula del PP madrileño. La sombra del supuesto acoso del alcalde inundó todo el edificio.

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