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Un tribunal indonesio condena a dos hombres a 18 años de cárcel por el asesinato de Matilde Muñoz

Los acusados, que admitieron los hechos, son un empleado y un exempleado del hotel donde se alojaba la española en Lombok

Matilde Muñoz, en una imagen cedida por sus familiares.

El asesinato de la española Matilde Muñoz en Indonesia ha acabado finalmente con dos condenados a 18 años de prisión. Se trata de un empleado y un exempleado del hotel en el que se alojaba la mujer, de 72 año, en la isla de Lombok. Los hombres entraron en su habitación para robarle, la golpearon y la asfixiaron, según da por probada la sentencia, que recoge la agencia Efe. Sus allegados lamentan que la investigación no haya ahondado en la posible implicación de más personas vinculadas al hotel.

Matilde era una mujer que pasaba la vida viajando por Asia, donde había tejido una red de amigas españolas con las que coincidía en el extranjero. Olga fue la primera en denunciar su desaparición en España, y lo hizo en la comisaría de los Mossos d’Esquadra de Sant Feliu de Guíxols, (Girona), donde veraneaba. Un poco más tarde, un sobrino de Matilde, gallega pero afincada en Mallorca, denunció ante la Policía Nacional en Madrid.

Unidas a través de sus teléfonos, las amigas investigaron los últimos pasos de Matilde, hasta comprobar que había dejado de dar señales de vida el 2 de julio. Entonces no sabían que había sido asesinada aquella misma madrugada. Su cuerpo apareció casi dos meses después, el 30 de agosto, en una playa no muy lejana al hotel en el que se alojaba. Antes, estuvo un tiempo en un tratero de las instalaciones.

Poco después, la policía detuvo al empleado y al exempleado del resort, que confesaron el crimen. El juicio empezó el pasado 17 de diciembre y este miércoles el tribunal de Mataram (Lombok) ha dado a conocer la sentencia, que se corresponde con la pena que había solicitado la fiscal del caso, Made Saptini, a comienzos de mes. Los dos acusados admitieron ante el tribunal haber entrado a robar a Matilde, después de entrar en “shock” cuando ella se despertó durante el asalto.

La Fiscalía los había acusado de homicidio, asesinato premeditado y robo con violencia, delitos que pueden acarrear entre 15 años de cárcel y la pena de muerte, si bien Indonesia no suele aplicarla.

Jubilada y sin hijos, Matilde Muñoz llevaba años viajando. Con el alquiler de su piso en Mallorca sufragaba sus estancias en Asia. Viajar era su forma de vida, según explicaron sus amigas. En los últimos tiempos, Lombok se había convertido en uno de sus lugares predilectos, en los que pasaba largas temporadas. Lejos de moverse como una turista, Matilde se acoplaba a la rutina del lugar, como una local más. Su fallecimiento causó consternación y agrias quejas por parte de su grupo de amigas, que lamentaron que las autoridades tardaron en reaccionar a su desaparición.

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