Un ‘narcozulo’ con una tonelada de coca y 19 armas de guerra: el nuevo rostro del narco en la Costa del Sol
La Policía Nacional interviene el arsenal más grande de los últimos meses y descubre un nuevo método para esconder la droga en Marbella
Habían hecho un hoyo en la tierra, con una estructura de madera, una habitación secreta, con inhibidores, controlada 24 horas por una cámara de videovigilancia. En su interior, una tonelada de cocaína en 30 fardos. La Policía Nacional ha descubierto un nuevo método de los grupos criminales del sur de España para esconder la droga: los narcozulos. También, en otra operación contra estas mismas organizaciones, han decomisado uno de los mayores arsenales de rifles de asalto de los últimos meses: 19 fusiles de asalto AK-47 y seis armas cortas. Es la nueva cara del narco en Marbella y el Est...
Habían hecho un hoyo en la tierra, con una estructura de madera, una habitación secreta, con inhibidores, controlada 24 horas por una cámara de videovigilancia. En su interior, una tonelada de cocaína en 30 fardos. La Policía Nacional ha descubierto un nuevo método de los grupos criminales del sur de España para esconder la droga: los narcozulos. También, en otra operación contra estas mismas organizaciones, han decomisado uno de los mayores arsenales de rifles de asalto de los últimos meses: 19 fusiles de asalto AK-47 y seis armas cortas. Es la nueva cara del narco en Marbella y el Estrecho: más poder de fuego y nuevos escondites para abastecer de munición y mercancía a las bandas que operan en la zona.
La Policía ha informado este miércoles de las dos operaciones. En la primera, en Marbella (Málaga), bautizada como Wolf, y de la que ha dado cuenta el comisario Alberto Morales, de la Brigada Central de Estupefacientes de la Unidad de Lucha contra el Tráfico de Drogas y el Crimen Organizado (UDYCO), han sido detenidas cuatro personas —tres marroquíes y un español— e incautadas también un puñado de armas largas y cortas, que los presuntos criminales dejaron en sus vehículos cuando trataban de huir después de un tiroteo con las autoridades. En la segunda, en Algeciras (Cádiz), ha sido detenida solo una persona, a la que se acusa de transportar todo el arsenal de rifles y pistolas en el maletero de un coche con matrícula falsa.
En el caso de Marbella, los agentes habían comenzado siguiendo a un vehículo sospechoso que se adentró hacia el Bosque de Ricmar, un área próxima a una urbanización y cercana a una playa. Ahí, los agentes se encontraron con cuatro hombres, dos de ellos golpeando duramente a otro. “Estaban intentando que les dijera dónde se encontraba escondida la droga”, cuentan fuentes policiales. Los policías estaban en medio de lo que llaman “un vuelco”, es decir, cuando unos narcos tratan de robarle la droga a otros. Además, dos llevaban subfusiles y algunos vestían chalecos de la Guardia Civil.
Al percatarse de la presencia policial, los narcos respondieron con ráfagas contra los agentes. “Cada vez es más habitual enfrentarnos a delincuentes que disparan armas de guerra. Nosotros, aunque hemos cambiado los protocolos y vamos más armados, solo podemos parapetarnos”, explica el comisario. Que recuerda que han registrado tres incidentes armados en los últimos seis meses y han requisado más de 50 armas largas en el mismo período de tiempo. En este caso, los que custodiaban el narcozulo llevaban un AK-47, un fusil de asalto AR15 y un subfusil tipo UZI y tres armas cortas. Morales ha destacado que se trata del primer narcozulo de estas características habilitado como “guardería” de droga o como primer escondite para lo que llaman “enfriar” la mercancía antes de entregarla a sus destinatarios.
Este grupo criminal encargado del narcozulo puede ser simplemente un operador de una cadena más compleja y grande del tráfico de drogas. Encargados de la mera logística, guarda y custodia de la mercancía, para despacharla a otro grupo criminal más adelante. Así, los fardos estaban marcados con un número, el 8, que suele indicar que ya tenía un destinatario.
Disparos con armas de guerra
En otro operativo, desarrollado en paralelo en Algeciras, la Policía encontró uno de los mayores arsenales de armas largas que se habían encontrado en los últimos meses: 19 armas largas y seis cortas. Y lo hicieron de una manera similar, primero empezaron con el seguimiento de un vehículo que salió de Marbella y los llevó hasta Algeciras. Allí, el chófer, que es el único detenido de momento por esta operación, abandona el vehículo bien aparcado en una calle. Y los agentes esperan. Cuando vieron que no aparecía nadie, abrieron el maletero. Y ahí, en una bolsa negra, estaban los fusiles, muchos oxidados y sucios. La Policía sospecha que proceden de la guerra de Ucrania, aunque el rastreo no es sencillo, señalan, ya que muchos tienen borrado el número de serie.
Según el comisario, el objetivo de esta intervención ha sido tratar de “cortar el suministro de armas” para los narcos del sur, uno de los mayores temores de las fuerzas de seguridad desplegadas en la zona. Todavía recuerdan el incidente en Isla Mayor (Sevilla) con un policía herido de gravedad por la rápida bala de un fusil de asalto que le atravesó la ingle. “Aunque estas armas tienen una función disuasoria para sus rivales. No dudan en disparar contra cualquiera”, ha advertido el comisario.