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El Prado

El Prado disperso, un museo más allá de sus paredes

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Así es como se conoce a las casi 3.500 obras pertenecientes a la pinacoteca que están depositadas fuera de sus puertas en 277 centros del mundo. El objetivo es doble: mostrar y revalorizar pintura y escultura que permanecía oculta en los almacenes y llevar la marca España a instituciones de alta representación. Esta es una selección de 10 de ellas y su lugar de depósito

  • El depósito actual de 38 piezas del Prado en la Biblioteca Museo Víctor Balaguer, en Vilanova i la Geltrù (Barcelona), aparecería en casi cualquier selección por su calidad e historia. De hecho, la primera cesión temporal data de 1883 y en ella se incluía  La Anunciación  de El Greco. El robo en 1981 de ocho piezas del Prado depositadas en la pinacoteca vilanovense por Erik  el Belga  –recuperadas un año después– llevó al Prado a retirar el depósito. Posteriormente, y cuando las condiciones de seguridad mejoraron, se restituyeron las piezas, aunque  La Anunciación  nunca volvió (ahora se expone en el edificio Villanueva). A cambio, el Víctor Balaguer exhibe esta  Sagrada familia.  Prueba de su calidad es que es la obra en depósito más prestada.
    1‘La sagrada familia, santa Ana y san Juanito’ (hacia 1600) / El Greco El depósito actual de 38 piezas del Prado en la Biblioteca Museo Víctor Balaguer, en Vilanova i la Geltrù (Barcelona), aparecería en casi cualquier selección por su calidad e historia. De hecho, la primera cesión temporal data de 1883 y en ella se incluía La Anunciación de El Greco. El robo en 1981 de ocho piezas del Prado depositadas en la pinacoteca vilanovense por Erik el Belga –recuperadas un año después– llevó al Prado a retirar el depósito. Posteriormente, y cuando las condiciones de seguridad mejoraron, se restituyeron las piezas, aunque La Anunciación nunca volvió (ahora se expone en el edificio Villanueva). A cambio, el Víctor Balaguer exhibe esta Sagrada familia. Prueba de su calidad es que es la obra en depósito más prestada.
  • Fue después de la muestra  La belleza encerrada,  en 2013, cuando este pequeño lienzo se atribuyó con seguridad a Murillo. El pintor sevillano le retrata con la corona de Fernando III de Castilla y no con el nimbo de santidad porque lo pintó poco antes de la canonización del monarca en 1672. Esta y otras 43 obras son el depósito del Prado en el museo asturiano, un préstamo relativamente reciente (de los años ochenta) gracias a la iniciativa de Alfonso Emilio Pérez Sánchez, director del Prado entre 1983 y 1991, que tenía la idea de conformar pequeños recorridos de la historia de la pintura europea en los museos provinciales que solicitasen obras a la pinacoteca.
    2‘San Fernando’ (hacia 1672) / Bartolomé Esteban Murillo Fue después de la muestra La belleza encerrada, en 2013, cuando este pequeño lienzo se atribuyó con seguridad a Murillo. El pintor sevillano le retrata con la corona de Fernando III de Castilla y no con el nimbo de santidad porque lo pintó poco antes de la canonización del monarca en 1672. Esta y otras 43 obras son el depósito del Prado en el museo asturiano, un préstamo relativamente reciente (de los años ochenta) gracias a la iniciativa de Alfonso Emilio Pérez Sánchez, director del Prado entre 1983 y 1991, que tenía la idea de conformar pequeños recorridos de la historia de la pintura europea en los museos provinciales que solicitasen obras a la pinacoteca.
  • El movimiento que Gowy –uno de los pintores elegidos por Rubens para decorar la Torre de la Parada, un pabellón de caza situado en El Pardo (Madrid)– plasma en Ícaro cayendo al derretirse la cera con la que había pegado sus alas podría ser, además, una alegoría del que han vivido algunas obras del Prado. De ahí la importancia del Servicio de Depósito del museo, que lleva control y registro de cada pieza depositada. El Museo de Bellas Artes de A Coruña albergaba más de una docena de las obras que Vicente Carducho había pintado para el monasterio de Santa María de El Paular (Rascafría, Madrid). Al decidir que los  carduchos  regresaran al lugar para el que fueron creados, el vacío se completó con óleos de tema mitológico, sobre todo con Hércules como protagonista por la relación de la ciudad con el héroe.
    3‘La caída de Ícaro’ (1636-1638) / Jacob Peeter Gowy El movimiento que Gowy –uno de los pintores elegidos por Rubens para decorar la Torre de la Parada, un pabellón de caza situado en El Pardo (Madrid)– plasma en Ícaro cayendo al derretirse la cera con la que había pegado sus alas podría ser, además, una alegoría del que han vivido algunas obras del Prado. De ahí la importancia del Servicio de Depósito del museo, que lleva control y registro de cada pieza depositada. El Museo de Bellas Artes de A Coruña albergaba más de una docena de las obras que Vicente Carducho había pintado para el monasterio de Santa María de El Paular (Rascafría, Madrid). Al decidir que los carduchos regresaran al lugar para el que fueron creados, el vacío se completó con óleos de tema mitológico, sobre todo con Hércules como protagonista por la relación de la ciudad con el héroe.
  • Cuando en 1872 se forma el Museo Nacional de Pintura y Escultura (germen del Prado), y con la incorporación a las colecciones reales de las piezas del Museo de la Trinidad (procedentes de los conventos desamortizados en 1835), el edificio de Villanueva sufrió falta de espacio. Por tanto, se decidió que comenzaran a salir en depósito obras de gran tamaño como los cuadros de altar o los de las exposiciones nacionales. Este pequeño  rubens  -desde 1940 en el San Telmo donostiarra; sin marco mide 23 x 35 centímetros- se escapa de este motivo primigenio a la hora de entregar obras en depósito. Hoy, cualquier institución que solicite ser depositaria debe pedir obras para completar colecciones, que tengan vínculos con los fondos que van a acompañar o con el lugar en el que se van a mostrar.
    4‘La sagrada familia’ / Pedro Pablo Rubens Cuando en 1872 se forma el Museo Nacional de Pintura y Escultura (germen del Prado), y con la incorporación a las colecciones reales de las piezas del Museo de la Trinidad (procedentes de los conventos desamortizados en 1835), el edificio de Villanueva sufrió falta de espacio. Por tanto, se decidió que comenzaran a salir en depósito obras de gran tamaño como los cuadros de altar o los de las exposiciones nacionales. Este pequeño rubens -desde 1940 en el San Telmo donostiarra; sin marco mide 23 x 35 centímetros- se escapa de este motivo primigenio a la hora de entregar obras en depósito. Hoy, cualquier institución que solicite ser depositaria debe pedir obras para completar colecciones, que tengan vínculos con los fondos que van a acompañar o con el lugar en el que se van a mostrar.
  • Esta Inmaculada de libro, con todos sus elementos iconográficos (luna, estrellas, túnica blanca, manto azul, espejo, palmas, la puerta del cielo…) es una de las seis obras del Prado en el Museo de Cádiz. Depositada en 1879, responde a esos primeros criterios de ceder por tamaño: su anchura, con marco, alcanza casi los cuatro metros. También por gusto: la pintura italiana del siglo XVII se comienza a valorar con la exposición comisariada por Pérez Sánchez en 1970, con motivo del 150º aniversario del Prado. Hoy, los criterios han cambiado de tal manera que  Hipómenes y Atalanta  (1618-1619), de Guido Reni –que hoy ocupa el centro de la galería central, junto a la entrada de la sala de  Las meninas,  y también de grandes dimensiones– estaba en la Universidad de Granada desde 1882 hasta que se levantó el depósito para la exposición que conmemoraba el siglo y medio de museo.
    5‘La Inmaculada Concepción’ / Francisco Rizi Esta Inmaculada de libro, con todos sus elementos iconográficos (luna, estrellas, túnica blanca, manto azul, espejo, palmas, la puerta del cielo…) es una de las seis obras del Prado en el Museo de Cádiz. Depositada en 1879, responde a esos primeros criterios de ceder por tamaño: su anchura, con marco, alcanza casi los cuatro metros. También por gusto: la pintura italiana del siglo XVII se comienza a valorar con la exposición comisariada por Pérez Sánchez en 1970, con motivo del 150º aniversario del Prado. Hoy, los criterios han cambiado de tal manera que Hipómenes y Atalanta (1618-1619), de Guido Reni –que hoy ocupa el centro de la galería central, junto a la entrada de la sala de Las meninas, y también de grandes dimensiones– estaba en la Universidad de Granada desde 1882 hasta que se levantó el depósito para la exposición que conmemoraba el siglo y medio de museo.
  • El alcoyano Antonio Gisbert es el autor de una de las pinturas cumbre del siglo XIX español expuestas en el Prado:  Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga.  El artista, formado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y becado en Roma entre 1855 y 1858, llegó a dirigir el museo de 1868 a 1873, desde la caída de Isabel II hasta la de Amadeo de Saboya. Este retrato de Matilde Periche es una de las 15 obras depositadas desde 2012 en el Mubag y forma parte del proyecto del centro de mostrar a los artistas alicantinos. Aquí se aprecia la destreza de este pintor y el gran retratista que fue, incluso de reyes: atendió numerosos encargos de Amadeo de Saboya y se ocupó de su imagen oficial.
    6‘Matilde Periche’ (hacia 1870) / Antonio Gisbert Pérez El alcoyano Antonio Gisbert es el autor de una de las pinturas cumbre del siglo XIX español expuestas en el Prado: Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga. El artista, formado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y becado en Roma entre 1855 y 1858, llegó a dirigir el museo de 1868 a 1873, desde la caída de Isabel II hasta la de Amadeo de Saboya. Este retrato de Matilde Periche es una de las 15 obras depositadas desde 2012 en el Mubag y forma parte del proyecto del centro de mostrar a los artistas alicantinos. Aquí se aprecia la destreza de este pintor y el gran retratista que fue, incluso de reyes: atendió numerosos encargos de Amadeo de Saboya y se ocupó de su imagen oficial.
  • Vicente Carducho trabajó entre 1626 y 1632 en las obras destinadas al claustro del monasterio de Santa María de El Paular (Rascafría, Madrid). Eran 52 pinturas sobre la fundación de la orden de los cartujos por san Bruno. Tras la desamortización de Mendizábal fueron a parar al Museo de la Trinidad, y de allí, a finales del siglo XIX, a depósito a diversos. Un bombardeo en Tortosa (Tarragona) durante la Guerra Civil destruyó dos. Tras ubicarlos todos, se levantaron los depósitos y desde 2011 cuelgan en su emplazamiento original, el claustro del monasterio, aunque la pertenencia es y será del Prado. El hecho de que se mueva un depósito sirve para que las obras pasen un control y una “puesta a punto”, como dice Mercedes Orihuela, conservadora responsable del Servicio de Depósitos del museo desde hace cuatro décadas.
    7‘Aparición de la Virgen a un hermano cartujo’ (1632) / Vicente Carducho Vicente Carducho trabajó entre 1626 y 1632 en las obras destinadas al claustro del monasterio de Santa María de El Paular (Rascafría, Madrid). Eran 52 pinturas sobre la fundación de la orden de los cartujos por san Bruno. Tras la desamortización de Mendizábal fueron a parar al Museo de la Trinidad, y de allí, a finales del siglo XIX, a depósito a diversos. Un bombardeo en Tortosa (Tarragona) durante la Guerra Civil destruyó dos. Tras ubicarlos todos, se levantaron los depósitos y desde 2011 cuelgan en su emplazamiento original, el claustro del monasterio, aunque la pertenencia es y será del Prado. El hecho de que se mueva un depósito sirve para que las obras pasen un control y una “puesta a punto”, como dice Mercedes Orihuela, conservadora responsable del Servicio de Depósitos del museo desde hace cuatro décadas.
  • El Prado disperso (o, lo que es lo mismo, el Prado desplegado por todo el territorio español –incluidas las las piezas depositadas en el extranjero ya que, al estar en embajadas o consulados, están en suelo estatal–) llega a lugares como un municipio cordobés de unos 23.000 habitantes, Montilla, donde murió el pintor José Garnelo y Alda y donde todos sus vecinos están volcados con el museo que le homenajea. La obra representa el suicidio, inducido por Nerón, del poeta romano Lucano. La presencia de su esposa y de sus amigos transmite la emoción de la escena. El tratamiento de la anatomía, del color y de la luz hace de esta obra la más importante del artista.
    8‘La muerte de Lucano’ (1887) / José Garnelo y Alda El Prado disperso (o, lo que es lo mismo, el Prado desplegado por todo el territorio español –incluidas las las piezas depositadas en el extranjero ya que, al estar en embajadas o consulados, están en suelo estatal–) llega a lugares como un municipio cordobés de unos 23.000 habitantes, Montilla, donde murió el pintor José Garnelo y Alda y donde todos sus vecinos están volcados con el museo que le homenajea. La obra representa el suicidio, inducido por Nerón, del poeta romano Lucano. La presencia de su esposa y de sus amigos transmite la emoción de la escena. El tratamiento de la anatomía, del color y de la luz hace de esta obra la más importante del artista.
  • No solo de pintura vive el Prado y no solo son pinturas sus depósitos: fuera de sus paredes hay 175 esculturas y 254 piezas de artes decorativas. Mercedes Orihuela, conservadora responsable del Servicio de Depósitos, reconoce que este no es un museo de imaginería y que el lugar más adecuado para el Cristo yacente de Gregorio Fernández –la única pieza de este escultor propiedad del Prado– es el Museo Nacional de Escultura. La obra, como otras similares de Fernández, combina el realismo en la ejecución de los músculos, el rostro y las manos con una elegante colocación del cuerpo y la cabeza girada hacia el espectador.
    9‘Cristo yacente’ (1625-1630) / Gregorio Fernández No solo de pintura vive el Prado y no solo son pinturas sus depósitos: fuera de sus paredes hay 175 esculturas y 254 piezas de artes decorativas. Mercedes Orihuela, conservadora responsable del Servicio de Depósitos, reconoce que este no es un museo de imaginería y que el lugar más adecuado para el Cristo yacente de Gregorio Fernández –la única pieza de este escultor propiedad del Prado– es el Museo Nacional de Escultura. La obra, como otras similares de Fernández, combina el realismo en la ejecución de los músculos, el rostro y las manos con una elegante colocación del cuerpo y la cabeza girada hacia el espectador.
  • Eduardo Barrón obtuvo la medalla de oro en la Exposición Nacional de Bellas Artes en 1904 con este grupo escultórico que representa al filósofo cordobés instruyendo a Nerón. Tras estar muchos años depositada en el Ayuntamiento de la ciudad natal de Séneca, se levantó el depósito y se la sometió a una importante restauración, ya que no estaba en buenas condiciones debido a la fragilidad de la escayola y a la inadecuada conservación; en Córdoba se quedó un vaciado de bronce. Actualmente la pieza se puede visitar en el Museo de Zamora, que expone un conjunto de mosaicos romanos.
    10‘Nerón y Séneca’ (1904) / Eduardo Barrón González Eduardo Barrón obtuvo la medalla de oro en la Exposición Nacional de Bellas Artes en 1904 con este grupo escultórico que representa al filósofo cordobés instruyendo a Nerón. Tras estar muchos años depositada en el Ayuntamiento de la ciudad natal de Séneca, se levantó el depósito y se la sometió a una importante restauración, ya que no estaba en buenas condiciones debido a la fragilidad de la escayola y a la inadecuada conservación; en Córdoba se quedó un vaciado de bronce. Actualmente la pieza se puede visitar en el Museo de Zamora, que expone un conjunto de mosaicos romanos.
  • Según datos de enero de 2019, ofrecidos por la propia pinacoteca, existen más de 3.000 obras del Museo del Prado depositadas en instituciones por casi toda España, como se observa en este mapa. Es el Servicio de Depósitos el encargado de su custodia y control y no es el Prado el que las ofrece, sino las instituciones quienes las piden. Para ello, deben cumplir normas estrictas en cuanto a conservación y seguridad: vigilancia humana y electrónica 24 horas, sistemas antiincendios, control de temperatura y humedad constante, alejados de focos de calor, notificación inmediata de incidentes…
    11Vigilancia 24 horas para más de 3.000 obras Según datos de enero de 2019, ofrecidos por la propia pinacoteca, existen más de 3.000 obras del Museo del Prado depositadas en instituciones por casi toda España, como se observa en este mapa. Es el Servicio de Depósitos el encargado de su custodia y control y no es el Prado el que las ofrece, sino las instituciones quienes las piden. Para ello, deben cumplir normas estrictas en cuanto a conservación y seguridad: vigilancia humana y electrónica 24 horas, sistemas antiincendios, control de temperatura y humedad constante, alejados de focos de calor, notificación inmediata de incidentes…
  • Las obras del Prado depositadas fuera de España lo están en embajadas y consulados de América, Europa y África, por lo que se encuentran en suelo estatal. Según datos de la pinacoteca, esta es la distribución por ciudades a septiembre de 2019.
    12Embajadas y consulados de tres continentes Las obras del Prado depositadas fuera de España lo están en embajadas y consulados de América, Europa y África, por lo que se encuentran en suelo estatal. Según datos de la pinacoteca, esta es la distribución por ciudades a septiembre de 2019.