Detenido cinco años después por el brutal asesinato de su mujer

El padre de la víctima denunció su desaparición en 2005

El Cuerpo Nacional de Policía ha detenido a un hombre por asesinar a su mujer hace cinco años en Vacarisses (Barcelona) y a otros cuatro cómplices del brutal crimen. En abril de 2005, el padre de la mujer denunció la desaparición. Desde el primer momento, los investigadores sospecharon del marido, una persona "muy violenta" que ya tenía antecedentes de agresiones. Hasta ahora, sin embargo, no han podido obtener las pruebas necesarias para detenerle.

La víctima sufrió una muerte agónica. El detenido la introdujo de forma violenta y contra su voluntad en la parte trasera de un coche y, al...

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El Cuerpo Nacional de Policía ha detenido a un hombre por asesinar a su mujer hace cinco años en Vacarisses (Barcelona) y a otros cuatro cómplices del brutal crimen. En abril de 2005, el padre de la mujer denunció la desaparición. Desde el primer momento, los investigadores sospecharon del marido, una persona "muy violenta" que ya tenía antecedentes de agresiones. Hasta ahora, sin embargo, no han podido obtener las pruebas necesarias para detenerle.

La víctima sufrió una muerte agónica. El detenido la introdujo de forma violenta y contra su voluntad en la parte trasera de un coche y, al llegar a una zona boscosa, le propinó una brutal paliza. Después la volvió a introducir en el maletero y la trasladó al piso de ambos, donde le inyectó una sustancia (la policía no ha podido determinar cuál) mientras moría.

El hombre dejó pasar dos días hasta que decidió envolver el cuerpo con una manta y llevarlo a Laredo para deshacerse de él. Contó con la ayuda de cuatro amigos para ayudarle. Antes de emprender el viaje, el marido retiró todo el dinero que pudo de las cuentas bancarias que tenían en común. Una vez en Cantabria, cambió súbidamente de opinión y se llevó el cadáver, otra vez, a Vacarisses. El presunto autor material y sus cómplices quemaron el cuerpo y arrojaron las cenizas al río Ripoll, en las inmediaciones de Sabadell.

El padre de la víctima denunció la desaparición de la joven después de dos meses sin saber nada de ellas. El Grupo de Homicidios del CNP comprobó que el piso de la pareja era ocupado por el hermano del presunto asesino, un amigo de éste y dos prostitutas con las que mantenían relaciones. Las pruebas periciales y, sobre todo, las declaraciones de los testigos (en especial, de una de las prostitutas) permitieron la detención del hombre.