Un hombre de negocios cargado de simpatía

Antonio Sainz, el padre del piloto de rallies, es, en el carácter, contrario al hijo. Carlos es tenido por tímido en el mundillo deportivo; el padre, de 67 años, no: "Es dicharachero, simpático, buen vendedor", dicen fuentes cercanas a su familia. No en vano se ha dedicado a los negocios y ha amasado su fortuna en el de la construcción.Antonio Sainz, padre de otros tres hijos, es, además de constructor, propietario de varias empresas que está liquidando ahora, cuando llega su jubilación. Dice un amigo que Sainz se dedica a ello "a la vieja usanza, casi de forma paternal, empeñando su patrimoni...

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Antonio Sainz, el padre del piloto de rallies, es, en el carácter, contrario al hijo. Carlos es tenido por tímido en el mundillo deportivo; el padre, de 67 años, no: "Es dicharachero, simpático, buen vendedor", dicen fuentes cercanas a su familia. No en vano se ha dedicado a los negocios y ha amasado su fortuna en el de la construcción.Antonio Sainz, padre de otros tres hijos, es, además de constructor, propietario de varias empresas que está liquidando ahora, cuando llega su jubilación. Dice un amigo que Sainz se dedica a ello "a la vieja usanza, casi de forma paternal, empeñando su patrimonio para que ninguno de sus empleados se quede sin cobrar".

Su otra ocupación es velar por el consulado de Bolivia, país al que está vinculado desde hace más de dos décadas por motivos comerciales. Se encarga, dice su hijo Antonio, de arreglar papeles: matrimonios, pasaportes, asuntos comerciales son responsabilidad del padre del piloto. Padre e hijo -aunque Carlos está casado- viven en la misma casa de Somosaguas y ambos aman el deporte con la misma pasión.

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El cuerpo del veterano se resiente de los 67 años que cumple practicando varias disciplinas a la vez con una intensidad insólita: juega al fútbol, al paddle tenis y al squash, una disciplina en la que, otra vez su hijo Carlos, destacaría cuando era un adolescente.

En la casa familiar, en Somosaguas, hay una pista de squash, un gimnasio y hasta un campo de fútbol: allí se dan cita los jugadores del Real Madrid. Todos en la familia son merengues. En 1982 el padre del ex campeón del mundo de rallies se presentó a las elecciones para su equipo de fútbol favorito. Su nombre estaba en la candidatura de Luis de Carlos, que fue derrotada.

Un allegado al cónsul se extrañaba ayer de que Antonio Sainz saliese por las noches con un revólver del 38 en el bolsillo, una costumbre del padre que reveló su hijo Antonio. "Jamás habló de ello", dijo. El hijo asegura que el padre "ha tenido problemas en la calle".

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