Las familias de los mineros atrapados en un pozo asturiano sólo esperan ya un milagro

Un milagro. Es ya lo único en que confían las familias de los cuatro mineros que quedaron sepultados el jueves en un pozo de Hunosa para encontrarlos con vida. Pero los expertos no dan casi ninguna posibilidad de que eso ocurra, más de 80 horas después de que los cuatro trabajadores fuesen sorprendidos en el pozo Santa Bárbara, en Turón (Asturias), por un hundimiento de unos 45 metros en el taller en el que estaban.Las tareas se prolongarán bastantes horas más. Los relevos de la brigada de salvamento se suceden cada cuatro horas y confirman cada vez con mayor certeza que la zona donde se produ...

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Un milagro. Es ya lo único en que confían las familias de los cuatro mineros que quedaron sepultados el jueves en un pozo de Hunosa para encontrarlos con vida. Pero los expertos no dan casi ninguna posibilidad de que eso ocurra, más de 80 horas después de que los cuatro trabajadores fuesen sorprendidos en el pozo Santa Bárbara, en Turón (Asturias), por un hundimiento de unos 45 metros en el taller en el que estaban.Las tareas se prolongarán bastantes horas más. Los relevos de la brigada de salvamento se suceden cada cuatro horas y confirman cada vez con mayor certeza que la zona donde se produjo el siniestro es muy difícil. Hay que actuar con el máximo cuidado para evitar nuevos derrumbes.

Después de practicar una chimenea en sentido ascendente -desde la parte del taller más próxima a la octava galería en dirección a la séptima de unos 14 metros por entre la capa de carbón, la brigada intenta ahora llegar al lugar exacto del hundimiento, a unos 400 metros de profundidad, atravesando, dos grandes piedras de pizarra, espesas y muy peligrosas si se mueven.

Por esa razón, desde la madrugada del sábado, el avance es muy lento. El ingeniero director de la zona Aller-Turón de Hunosa, Ramón Cobo, explicó ayer que desde ahora la brigada intentará establecer tres frentes de trabajó para no descartar ningún lugar en que puedan estar los mineros. Ayer tarde no había ningún indicio de que se hallasen en una u otra zona, lo que dificulta el rescate.

En el exterior del pozo seguían ayer grupos de compañeros de los accidentados, así como sus familiares. Responsables de Hunosa, encabezados por su presidente, Eduardo Abellán, se reúnen todos los días para establecer las actuaciones más inmediatas.

Los trabajadores atrapados son: Miguel Ángel Noguerol Lobo, de 42 años; José Luis Díaz Guerra, de 36; Alfonso Fernández Iglesias, de 43, y David Vázquez Fernández, de 35. Todos ellos están casados y tienen hijos.

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