Cartas al director

Cuestión de psicología

Andamos buscando cinco pies al gato en lo referente a nuestro glorioso Athletic, y en el fondo no existen más que errores de su directiva. No me acuerdo dónde haber leído no hace mucho: "Si los ciudadanos de Vizcaya no saben defenderse incurren en un masoquismo estéril, en un estoicismo y papanatismo alarmantes...".Yo, que no soy vizcaíno, pero radico en esta hermosa provincia y la aprecio igual que mi paisano el dramaturgo famoso Tirso de Molina cuando decía hablando de Vizcaya: "Por su hierro España goza su oro". El servidor añadiría a esta frase un poco anticuada que en los deportes más bri...

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Andamos buscando cinco pies al gato en lo referente a nuestro glorioso Athletic, y en el fondo no existen más que errores de su directiva. No me acuerdo dónde haber leído no hace mucho: "Si los ciudadanos de Vizcaya no saben defenderse incurren en un masoquismo estéril, en un estoicismo y papanatismo alarmantes...".Yo, que no soy vizcaíno, pero radico en esta hermosa provincia y la aprecio igual que mi paisano el dramaturgo famoso Tirso de Molina cuando decía hablando de Vizcaya: "Por su hierro España goza su oro". El servidor añadiría a esta frase un poco anticuada que en los deportes más brillantes, como son el fútbol y el ciclismo, Vizcaya es la primera provincia de España. Concretándonos al fútbol. ¿Acaso no es verdad que en todos los clubes de Primera División, comenzando por los cimeros, Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla..., han militado y en muchos militan en la actualidad jugadores de Vizcaya? Entonces, ¿cómo es que el Athletic figura en la cola de la Primera, con peligro inminente de descender a Segunda? Sencillamente, por reacciones de psiquismo. Un Garitano, un Lakabeg, un Uriarte, considerados como entre los mejores futbolistas, y como tales requeridos y solicitados no hace mucho tiempo por Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, y ahora en el propio club abucheados en el campo y pospuestos a otros, que están bastante distantes en prestigio de técnica y habilidad, podemos suponer qué actitud van a tomar. Ante ese fenómeno raro de no ser estimados por sus propios paisanos, estos jugadores vizcaínos que hemos nombrado, viéndose, en plena juventud, y por lo que se sienten y por lo que les dicen apreciando su propia valía, han de ponerse moscas y naturalmente se cabrean, diciéndose para sus adentros: "No nos importa, aunque el Athletic, a pesar, de todo nuestro querido club, descienda. En este caso emigraremos, y, Dios mediante, confiamos triunfar. El tiempo se encargará de que se nos haga justicia.- A. Pérez.

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