Los trabajadores de Peugeot rechazan las condiciones para negociar y siguen el paro

Los trabajadores de las fábricas de Peugeot en Mulhouse y Sochaux decidieron ayer proseguir la huelga, que dura ya un mes, y rechazar las exigencias del presidente de la firma, Jacques Calvet, para iniciar las negociaciones sobre el aumento salarial solicitado por los sindicatos.

Después de cuatro semanas de intransigencia, Calvet aceptó el lunes recibir a los sindicatos para "dialogar", pero condicionó el inicio de las negociaciones al fin de la ocupación de la fábrica de Mulhouse y al respeto al "derecho al trabajo".Coincidiendo con el lanzamiento del Peugeot 605, el nuevo modelo de l...

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Los trabajadores de las fábricas de Peugeot en Mulhouse y Sochaux decidieron ayer proseguir la huelga, que dura ya un mes, y rechazar las exigencias del presidente de la firma, Jacques Calvet, para iniciar las negociaciones sobre el aumento salarial solicitado por los sindicatos.

Después de cuatro semanas de intransigencia, Calvet aceptó el lunes recibir a los sindicatos para "dialogar", pero condicionó el inicio de las negociaciones al fin de la ocupación de la fábrica de Mulhouse y al respeto al "derecho al trabajo".Coincidiendo con el lanzamiento del Peugeot 605, el nuevo modelo de la gama alta de la primera empresa automovilística privada de Francia, Calvet se reunió durante hora y media con los representantes sindicales y les pidió que cesaran los "actos ilegales" y los "atentados a la libertad" del trabajo. Los trabajadores, que recibieron como un triunfo el mero hecho de que Calvet aceptara sentarse a la mesa, tras las repetidas afirmaciones del presidente de que no lo haría, calificaron de "chantaje" las condiciones impuestas y votaron ayer en asambleas la continuación del paro. Únicamente el sindicato minoritario Force Ouvrière (FO) se pronunció por la desconvocatoria de la huelga hasta hoy para facilitar la negociación.

Los "actos ilegales" a los que se refiere Calvet son la ocupación de la sección de forja de la fábrica de Mulhouse, que se inició el 25 de septiembre, y los enfrentamientos entre huelguistas y no huelguistas. El conflicto se ha radicalizado desde entonces y se han producido enfrentamientos físicos entre trabajadores y mandos intermedios. Ciento veinticinco cartas de despido han sido ya enviadas a los huelguistas y se calcula que Peugeot ha perdido la producción de unos 35.000 vehículos desde el inicio de la huelga, hace ya un mes.

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