Tribuna:

Cambio de orientación bajo el mismo rumor

Los mercados de valores han registrado en esta última sesión un imprevisible cambio de orientación basándose en la escasez de papel y en la presencia de algunas órdenes de compra que, en principio, afectaron tan sólo a unos cuantos valores eléctricos. La presencia en el mercado de estas partidas compradoras vino a ser una especie de señal de salida para los inversores que, a partir de ese momento, decidieron adquirir todo aquello que en las jornadas anteriores habían desdeñado.La propagación del rumor de un IPC muy bajo para el mes de mayo y de una nueva baja en los tipos de interés sirvió, as...

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte

Los mercados de valores han registrado en esta última sesión un imprevisible cambio de orientación basándose en la escasez de papel y en la presencia de algunas órdenes de compra que, en principio, afectaron tan sólo a unos cuantos valores eléctricos. La presencia en el mercado de estas partidas compradoras vino a ser una especie de señal de salida para los inversores que, a partir de ese momento, decidieron adquirir todo aquello que en las jornadas anteriores habían desdeñado.La propagación del rumor de un IPC muy bajo para el mes de mayo y de una nueva baja en los tipos de interés sirvió, asimismo, de aliciente para un dinero que no parece necesitar argumentos demasiado convicentes para mostrarse activo. Mientras tanto, el mercado interbancario registraba ligeras bajas en los tipos a corto plazo y llevaba por encima del 19% el precio de las operaciones a tres meses.

Con este nuevo movimiento comprador, los mercados de valores parecen alejar el temor provocado por el goteo a la baja que venían padeciendo, aunque los índices generales aún se mantienen en esa zona de indefinición en la que todo es posible. El volumen contratado ha caído hasta los niveles mínimos del año, superando tan sólo en un millón de pesetas efectivas a la primera sesión del ejercicio, hasta ahora la más baja del año.

El sector bancario ha sido el único que no se ha unido a este movimiento comprador, manteniendo los restos vendedores para la mayoría de sus componentes. Los siete grandes superaron los 178.000 títulos a la venta y los recortes o las repeticiones fueron la nota más destacada. El mejor ambiente estuvo en los grupos en los que más escasean los títulos, esto es, en los industriales, para los que al cierre aún se mantenía la demanda, aunque con un carácter bastante más selectivo que a lo largo de la mañana.

Archivado En