El despacho de Buxeres carecía de balance, según el síndico de la Bolsa de Barcelona

El síndico de la Bolsa de Barcelona, Jaime Ruiz Cabrero, manifestó ayer que el despacho del agente de cambio y bolsa, Alejo Buxeres, carecía de un balance de las operaciones que realizaba. Ruiz afirmó que "el despacho pagará a todos los clientes y entregará los títulos a sus legítimos propietarios, según el acuerdo alcanzado en la madrugada de ayer. Aunque el síndico no quiso desvelar los detalles concretos del acuerdo pactado entre el Colegio de Agentes de Cambio y Bolsa y las cajas de ahorro Layetana y de Sabadell -principales perjudicados en el caso Buxeres-, reiteró que ningún clien...

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El síndico de la Bolsa de Barcelona, Jaime Ruiz Cabrero, manifestó ayer que el despacho del agente de cambio y bolsa, Alejo Buxeres, carecía de un balance de las operaciones que realizaba. Ruiz afirmó que "el despacho pagará a todos los clientes y entregará los títulos a sus legítimos propietarios, según el acuerdo alcanzado en la madrugada de ayer. Aunque el síndico no quiso desvelar los detalles concretos del acuerdo pactado entre el Colegio de Agentes de Cambio y Bolsa y las cajas de ahorro Layetana y de Sabadell -principales perjudicados en el caso Buxeres-, reiteró que ningún cliente saldrá perjudicado.Al parecer, en el despacho han aparecido resguardos de títulos, que se consideraban extraviados, por valor de 800 millones de pesetas. Teniendo en cuenta los grandes beneficios que habían obtenido algunas entidades, los perjuicios patrimoniales podrían quedar muy diluidos al repartirse entre todos los afectados.

Jaime Ruiz Cabrero reveló algunos datos significativos sobre el desarrollo de los hechos, tales como que fue el propio agente, Alejo Buxeres, quien solicitó la intervención del Colegio de Agentes de Cambio y Bolsa la noche del pasado 18 de enero, tras las evasivas de su apoderado, Juan Sampere, cuando le requirió para que le facilitase un estado de cuentas.

El síndico afirmó que su primera gran sorpresa fue "comprobar que Sampere funcionaba de forma autónoma como un subdespacho dentro de las oficinas del agente y sus notas de contabilidad eran un auténtico cajón de sastre". "El problema de Buxeres", precisó, "es que había depositado su confianza en quien no debía". No obstante, el síndico no ocultó las cualidades profesionales de Juan Sampere a quien calificó como "el principal operador del corro de Barcelona de los últimos 10 años".

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