Cerrada la factoría de Ford en Almusafes

La empresa Ford cerró ayer su factoría de Almusafes, con una plantilla de 9.000 trabajadores, a raíz del paro del miércoles para solicitar la anulación de la sanción impuesta a dos delegados. Dos trabajadores han puesto en funcionamiento las asambleas de zona organizadas en la huelga de enero, que se han desarrollado con toda normalidad. Asimismo, la coordinadora de delegados se reunió por la tarde.Las posturas siguen siendo firmes, pues por parte de la empresa no habrá diálogo mientras continúe el paro y por parte laboral se considera condición indispensable para iniciarlo levantar las sancio...

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La empresa Ford cerró ayer su factoría de Almusafes, con una plantilla de 9.000 trabajadores, a raíz del paro del miércoles para solicitar la anulación de la sanción impuesta a dos delegados. Dos trabajadores han puesto en funcionamiento las asambleas de zona organizadas en la huelga de enero, que se han desarrollado con toda normalidad. Asimismo, la coordinadora de delegados se reunió por la tarde.Las posturas siguen siendo firmes, pues por parte de la empresa no habrá diálogo mientras continúe el paro y por parte laboral se considera condición indispensable para iniciarlo levantar las sanciones. Un portavoz de la empresa ha expresado que no podía adelantar la actitud a seguir los próximos días, ya que las decisiones se revisan cada hora.

Uno de los puntos del conflicto estriba en los ritmos de producción. Las plantas están preparadas para fabricar mil coches por día, aunque la empresa estima que no puede establecerse una cifra diaria de productividad, por depender del número de personal, stock de piezas y modelo que se fabrica. Asimismo, niega que los ritmos puedan aumentarse a causa del control de calidad. Por su parte, los trabajadores proponen fijar un ritmo de 530 coches diarios. Los últimos días han parado cuando se rebasaba dicha cifra.

La organización obrera en la factoría Ford está integrada por el movimiento proconsejista, los autónomos (procedentes de organizaciones cristianas) y los independientes. De los doscientos delegados elegidos por línea de producción, la empresa reconoció 72, que forman la coordinadora (dos de ellos son los sancionados). Según la coordinadora el conflicto consistiría en la imposibilidad de materializar el pacto social, al no poseer hegemonía ninguna central sindical, y tratar de marginar a los representantes que protagonizan este movimiento extrasindical.

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