Ir al contenido
suscríbete
Espanyol ESP
0
Real Madrid REA
2
Vinicius Junior 54', 65'
Final

Vinicius alarga la Liga hasta el clásico

Con su victoria ante el Espanyol, el Real Madrid retrasa el alirón del Barça, que solo podrá evitar si gana el domingo que viene en el Camp Nou

Vinicius marca a Dmitrovic el segundo gol del Madrid al Espanyol.Judit Cartiel (Getty Images)

Vinicius decretó en Barcelona que la Liga durará al menos otra semana, hasta que vuelvan a visitar la ciudad el domingo para jugar el clásico en el Camp Nou. Después de un principio de partido plagado de escaramuzas subterráneas con El Hilali, el brasileño rescató su versión iluminada y tumbó con dos golazos a un Espanyol voluntarioso que no levanta cabeza y empieza a tener cara de que va a terminar el curso angustiado. Con la victoria después de un partido pobre, el Madrid se regaló la opción de retrasar un poco más el título del Barça, algo que solo sucederá si le gana el domingo.

ESPEspanyol
0
Marko Dmitrovic, Fernando Calero, Leandro Cabrera, Omar El Hilali, Carlos Romero, Urko González de Zárate, Edu Expósito (Charles Pickel, min. 60), Rubén Sánchez (Antoniu Roca, min. 60), Ramon Terrats (Jofre Carreras, min. 72), Tyrhys Dolan (Pere Milla, min. 72) y Roberto Fernández (Kike García, min. 72)
RMAReal Madrid
2
Andrii Lunin, Dean Huijsen, Ferland Mendy (Fran García, min. 13), Trent Alexander-Arnold, Antonio Rüdiger, Aurélien Tchouaméni (Eduardo Camavinga, min. 83), Brahim Díaz (Gonzalo García, min. 52), Jude Bellingham, Federico Valverde, Thiago Pitarch (Franco Mastantuono, min. 52) y Vinícius Júnior (César Palacios, min. 83)
Goles 0-1 min. 54: Vinicius Junior. 0-2 min. 65: Vinicius Junior
Arbitro Jesús Gil Manzano
Tarjetas amarillas Brahim (min. 21), Vinicius Junior (min. 22), Omar (min. 25), Edu Expósito (min. 46), Trent Alexander-Arnold (min. 49), Gonzalo (min. 74), Urko Gonzalez (min. 84)

El momento es tremendamente incierto. El equipo de Arbeloa se ha echado a rodar colina abajo y nada parece capaz de detener el vertiginoso descenso. No pudo hacerlo la posibilidad que tuvieron hasta hace unas semanas de pelear la Liga. Dio igual. De ahí salió un abril terrible en el que solo ganaron un partido. De salida, en el RCDE Stadium, ni siquiera parecía motivarles saber que si no ganaban al Espanyol entregaban la Liga al Barça, al que se encontrarían de fiesta el próximo domingo en el Camp Nou. El Real es un equipo vacío, deshilachado, sin tensión, y ya casi ni orgullo. Se le hace larguísimo su propio final. Hace demasiado que se desconectó, entre malos resultados y turbulencias internas. Ceballos volvió a quedarse en casa, Carreras no apareció en el campo ni cuando se lesionó Mendy a los 12 minutos, y Camavinga contempló desde el banquillo otra titularidad de Thiago, y ni siquiera fue el escogido para relevarlo en la segunda parte.

Enfrente tenía a un equipo que está recorriendo el camino inverso. Después de semanas de penuria, el Espanyol sigue empeñado en recuperar el rumbo que lo lanzó al comienzo de la temporada. Aún tienen alma, demuestran que no quieren seguir cayendo después de 16 partidos sin ganar. Y juegan con la convicción de que seguir un plan, entregarse a él y perseverar pueden detener el desplome. Edu Expósito y Urko sostienen el centro y lanzan a Rubén Sánchez por la derecha y Carlos Romero por la izquierda. Y por ahí van llegando al área de Lunin.

Cuando el partido circulaba hacia el otro lado, lo hacía a trompicones: un manojo de regates de Bellingham, un centro lateral de Trent que termina en un remate de Vinicius al palo. Poco más. Valverde y Brahim no encontraban su sitio, o no daban con la manera de que su sitio enganchara con el discurrir del conjunto. No es sencillo. Todo es muy pesado en el juego de este equipo, muy lento, con futbolistas atornillados al verde. El Madrid se derrite jornada a jornada y en ese paisaje apenas aguanta en pie Tchouameni. En el desguace general, el francés resiste en su puesto, barriendo el centro con eficiencia, conservando la pelota con distribuciones cautas y acertadas. El ancla es casi lo único que sobrevive de aquel formidable navío.

Y luego está Vinicius, claro, un funambulista legendario, un tipo que juega con la ilusión del despeñamiento inminente, pero que, al contrario que el equipo, no termina de caer. El brasileño empezó a discutir con El Hilali antes de que se les acercara el primer balón, y vio una amarilla antes que su pareja de baile. Todo parecía conducir a su descarrilamiento mientras sufría un carrusel de faltas. Pero se trataba solo del aperitivo canchero de dos fogonazos geniales. Salió Gonzalo y lo primero que hizo fue devolverle una pared al área, de la que Vinicius se sacó un recorte que dejó dos rivales en el suelo. También un tiro que entró tras tocar el palo. Luego, Bellingham le dejó solo en el mismo sitio con un taconazo y el brasileño clavó la pelota en la escuadra con un apabullante golpeo de empeine. Tras los escarceos de barrio, entró en trance e inventó ocasiones que desperdiciaron Mastantuono y Gonzalo. Y así retrasó una semana la fiesta del Barça, que podría caérsele encima el domingo en el Camp Nou y que el Madrid solo evitará con un triunfo.

Clasificación
Clasificación PT PJ PG PE PP
11
RAY
42 34 10 12 12
12
VAL
39 34 10 9 15
13
ESP
39 34 10 9 15
14
ELC
38 34 9 11 14
15
MLL
38 34 10 8 16
Clasificación PT PJ PG PE PP
1
BCN
88 34 29 1 4
2
RMA
77 34 24 5 5
3
VLL
68 34 21 5 8
4
ATM
63 34 19 6 9
5
BET
53 34 13 14 7

Archivado En