El alirón del Barça depende del Madrid
Los azulgranas derrotan a Osasuna con goles de Lewandowski y Ferran Torres en los últimos minutos del partido de El Sadar y serán campeones este domingo si los madridistas no ganan en el campo del Espanyol
El alirón del Barça puede ser cuestión de horas porque después de cantar victoria en El Sadar ya solo depende de que el Madrid no gane este domingo en el campo del Espanyol. (21.00, Movistar). Los azulgranas no paran de sumar puntos por activa y por pasiva desde su derrota en febrero en Girona. El equipo de Flick contó ante Osasuna su décimo triunfo consecutivo y demostró que tiene tanta prisa que no le importaría celebrar el título antes del clásico del domingo en el Camp Nou. Ahora falta por ver si al Madrid no le importa discutir durante la semana si está dispuesto a montar el pasillo a los barcelonistas o, por contra, derrota al Espanyol, un rival que no ha ganado un partido en 2026, y desafía al Barcelona para la cita del día 10.
La carrera por alcanzar los 100 puntos se presenta tan emocionante para el Barça como el final del partido contra Osasuna. Los últimos 10 minutos acabaron con el aburrimiento vivido durante más de una hora en que apenas pasó nada en un campo en el que se acostumbra a jugar sin parar por el esfuerzo de los muchachos de Lisci. Despertaron a tiempo los jugadores de Flick, que encontró remedio en el banquillo para resolver una cita crucial para la Liga.
A excepción de Eric García, que sustituyó al sancionado Koundé, el Barça jugó con el mismo equipo que ganó en Getafe. Flick sabía en cualquier caso que necesitaría de muchos jugadores para un partido muy exigente por la fuerza de El Sadar, la lluvia de Pamplona y la intensidad de Osasuna, agrandado por sus aspiraciones de competir en Europa.
Los azulgranas intentaron de inicio que el partido no se disparara, más ocupados en el control y la posesión, la pelota de pie a pie para asegurar el pase y el campo abierto por los dos costados, muy expectantes con los movimientos indetectables de Olmo. Osasuna replicaba con un juego más directo, decantado hacia las bandas, siempre pendiente del omnipresente Budimir. El Barça se esmeraba en no perder el balón y los navarros se aplicaron en la presión y en el dominio de su área después de un buen tiro de Lewandowski. No había ocasiones en un encuentro manejado sin malicia por el plantel de Flick.
A falta de desequilibrio y amenaza, entregados a una serie de saques de esquina que sobrevolaron con cierto suspense los dominios de Herrera, los barcelonistas procuraban no conceder situaciones de superioridad al contrario con las ayudas defensivas y las coberturas de Gavi. El saber estar de Osasuna se acabó por imponer progresivamente a la discontinuidad del Barça. El intervencionismo de Budimir, que disparó al palo y requirió después una excelente intervención de Joan García, evidenció el buen momento del equipo navarro ante un rival sin profundidad ni velocidad, plano y lento, sin chispa en el eléctrico Sadar.
Alcanzado el descanso, parecía como si el Barcelona jugara un partido más y no la posibilidad de ganar el título de Liga. Intervenía muy poco Fermín, orillado en la punta izquierda, no arriesgaba Roony y estaba muy solo Lewandowski. Nada que ver con la fiereza de Budimir frente a Cubarsí y Martín. El Barça despabiló un poco a la salida del descanso a partir de la presión y puso un poco más de interés en la victoria, sin la velocidad y la calidad necesarias en cualquier caso para desajustar a la zaga de Osasuna. Los cambios de Rashford, Ferran y De Jong aumentaron el dominio y la carga ofensiva del Barcelona.
Aunque tenía más energía, las llegadas azulgranas no daban con la portería de Herrera. Osasuna no perdía la concentración ni renunciaba a las rápidas transiciones como constató Rubén García. El partido se mantenía muy abierto, sin que Pedri pudiera conectar con los puntas, doblado por una patada de Moncayola a la rodilla. El Barça no chutaba y ningún delantero se atrevía en los mano a mano en ausencia de Lamine. El único diferente era Rashford. El inglés no paraba de cruzar pelotas en busca de Lewandowski. Y acabó por acertar: paró el cuero Rashford, miró un rato y, como si se tratara de un golpe franco, puso la pelota para la cabeza de Lewandowski. El 0-2 llegó después de un pase de Fermín para el desmarque y tiro de Ferran. El tanto de Raúl García de Haro propició un tramo final de mucho suspense, con oportunidades en ambas porterías, hasta que el árbitro pitó el final y los azulgranas celebraron el triunfo como si ya hubieran ganado la Liga.
| Clasificación | PT | PJ | PG | PE | PP |
|---|---|---|---|---|---|
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8
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44 | 34 | 13 | 5 | 16 |
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9
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43 | 33 | 11 | 10 | 12 |
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10
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42 | 34 | 11 | 9 | 14 |
|
11
|
39 | 33 | 9 | 12 | 12 |
|
12
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39 | 33 | 10 | 9 | 14 |
| Clasificación | PT | PJ | PG | PE | PP |
|---|---|---|---|---|---|
|
1
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88 | 34 | 29 | 1 | 4 |
|
2
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74 | 33 | 23 | 5 | 5 |
|
3
|
68 | 34 | 21 | 5 | 8 |
|
4
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63 | 34 | 19 | 6 | 9 |
|
5
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50 | 33 | 12 | 14 | 7 |