Marc Bernal hace bueno el plan de Hansi Flick en el Barcelona
El canterano azulgrana, uno de los mimados por el entrenador alemán, suma cuatro goles en los últimos seis partidos
Cuando en la dirección deportiva hablan de Hansi Flick, siempre destacan su capacidad para gestionar la plantilla, sobre todo a la hora de cuidar a los jóvenes. Hay pocos ejemplos mejores que el de Marc Bernal. El alemán se enamoró de Bernal en la pretemporada de la campaña pasada y lo esperó con paciencia hasta que se recuperara de la lesión en los ligamentos. El canterano no se rindió y contestó a la confianza de Flick. Una fórmula similar quería utilizar el alemán para sellar una espectacular remontada frente al Atlético: “No vamos a rendirnos. Es un partido importante. Hay que creer”.
Y la hinchada del Barcelona creyó. El equipo también. No le alcanzó.
Tras el partido, hubo un mensaje compartido. “Estamos decepcionados, pero muy orgullosos por la actuación de hoy. Ha sido un partido increíble por nuestra parte. Hemos creado muchas ocasiones de gol, pero al final no ha podido ser. Lo tenemos que aceptar”, empezó Flick la rueda de prensa, en la que elogió jugador tras jugador, sobre todo a Pau Cubarsí. Sus declaraciones se extendieron a las de Araujo, Marc Bernal y Raphinha, todos con un discurso común. “Lo hemos dado todo. Salgo con más cosas positivas que negativas del partido. Si seguimos jugando como lo hemos hecho hoy, tendremos un final de temporada espectacular”, confió el delantero brasileño.
El entrenador empezó a agitar la emoción de sus jugadores en el entrenamiento del lunes, para después buscar que su mensaje llegara a la afición. De entrada, los seguidores azulgranas montaron un recibimiento para las grandes noches del Camp Nou. Una multitud esperó al autocar del Barcelona con bengalas. Pero no se conformaron con color y ruido. El estadio en construcción se llenó como nunca en la temporada, 45.399 espectadores. Había una carga emotiva extra, símbolo de los tiempos de elecciones: el club reestrenó la Grada de Animación, un viejo reclamo de un sector de los seguidores desde que Joan Laporta la cerró en noviembre de 2024 por las “numerosas sanciones acumuladas”. La puesta en escena se completó con un tifo: “Juguem com som”.
“Es increíble ver cómo lo han dado todo. Los aficionados deberían estar orgullosos porque todos lo han dado todo con el corazón”, explicó Flick. Bernal no encontró palabras para el ambiente: “Es la noche más grande que he jugado en el Camp Nou. Ha sido muy especial por la afición. Hay que darles las gracias”.
Pero el fuego del Barça estaba en las gradas y en el césped. No hubo un mejor dato para demostrar que el equipo estaba en sintonía con la idea de su entrenador que la cantidad de balones recuperados en campo contrario en los primeros 10 minutos: cuatro. Una cifra que, en algunos partidos, no se ha logrado alcanzar ni siquiera en 90 minutos. La presencia de Raphinha sumada a la de Ferran simboliza la presión feroz del Barça. Ante el Atlético tuvieron una ayuda extra: Lamine Yamal.
El 10 llegó al duelo de vuelta de la semifinal de la Copa con la moral por las nubes. Dejó atrás su problema muscular, una dolencia en el pubis que lo había hecho dejar la Ciudad Deportiva entre lágrimas el pasado noviembre, y firmó el primer hat-trick de su carrera el pasado fin de semana ante el Villarreal. De las botas de Lamine comenzó el Barça el camino de su ilusión: el delantero cambió de banda para ejecutar la estrategia de Flick en el saque de esquina y le cedió el cuero en la puerta del área pequeña a Bernal. No sería su única aparición sorpresa.
Los azulgranas enseñaban que no se salían del guion ni tras perder a Koundé en el minuto 11. Lo reemplazó Balde. Pero tampoco tuvo suerte. En el segundo tiempo, cuando Pedri pedía estirar su tiempo en el campo, Balde cayó lesionado. Se creó una duda: ¿Qué hacer con el canario? Flick apostó por confiar en el criterio de Pedri. Entonces, Casadó se quedó en el banquillo y Araujo reemplazó a Balde.
“Hemos acabado tiesos”, confesó después del partido Bernal. “Tenemos dos lesiones más, no estoy contento. Tendremos que hablar con el equipo médico y los preparadores porque no puede ser que en una semana se nos lesionen tres jugadores”, explicó el técnico alemán. “Estoy muy contento de que no haya pasado nada más. Era un riesgo dejar a Pedri, pero le necesitábamos en el campo”, añadió.
A Flick se le desarmaban los laterales, justo lo que más había trabajado en la previa. Antes del partidillo de lunes, el alemán había apostado por dos trabajos: profundidad con los laterales y córners en corto. Consiguió las dos, incluso después de haber perdido a Koundé y Balde.
Tras un saque de esquina en corto, Bernal firmó el 1-0 y también el 3-0. El segundo, tras asistencia de Cancelo. Es increíble la racha del canterano: suma cuatro goles en los últimos seis partidos. Pero en la noche del sorprendente Bernal, el Barça no pudo sorprender al Atlético. Estuvo cerca. El plan de partido de Flick funcionó, también su idea de no rendirse. Solo le faltó un gol. Y eso que Bernal marcó dos.