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La frustración vuelve a prender en el Bernabéu: pitos al equipo, a Arbeloa en un cambio y de nuevo gritos de “Florentino dimisión”

El técnico del Real Madrid lamenta que los jugadores tiendan a buscar “el recurso fácil de Vinicius” frente a una defensa cerrada

Franco Mastantuono se retira tras su expulsión contra el Getafe.AFP7 vía Europa Press (AFP7 vía Europa Press)

Doce partidos del Real Madrid con Álvaro Arbeloa y cuatro derrotas. Ninguna de ellas fruto de una fatalidad. Hace una semana, el equipo lideraba la Liga con dos puntos de ventaja y ahora está cuatro por detrás del Barcelona. “Nadie va tirar la toalla. Esto es el Real Madrid y no nos vamos a rendir”. La primera reacción del técnico después de otra noche paupérrima de los blancos fue recurrir al eslogan.

La velada en el Bernabéu se cerró bajo los gritos de “Florentino dimisión”. No fue un cántico mayoritario ni tan destacado como hace un mes y medio contra el Levante, pero la reacción volvió a delatar el enfado de una parte de la afición frente a una realidad madridista que ha vuelto a entrar en barrera. Si alguna vez salió del agujero. Sobre el césped, el equipo acabó negado, frustrado, pitado y algunos, desquiciados. Mastantuono vio la roja directa en el minuto 95 tras decirle al árbitro “vaya vergüenza, vaya puta vergüenza”, según el acta; y Vinicius recibió el recado de Nyom, que le recordó un episodio del encuentro de la primera vuelta, cuando el brasileño se burló del camerunés, expulsado nada más salir.

“Entiendo la crítica, pero habiendo jugado mal, peor o regular, hemos merecido marcar más goles que el Getafe. Hemos creado ocasiones más claras que ellos”, insistió Arbeloa. Aun así, el técnico no negó la mala actuación del Madrid y recurrió a sus mensajes habituales después de cada batacazo: es su responsabilidad, hay mucho que mejorar y no pone peros al esfuerzo de la plantilla. Esta vez, eso sí, también miró al árbitro, al que criticó por permitir las interrupciones de los azulones. “Ha dejado que se jugara a no jugarse”, dijo.

En un momento más analítico sobre los males del Madrid, admitió las evidentes dificultades, otra vez, frente a un equipo bien armado atrás y lamentó la escasa variedad a la hora de atacar. “Siempre tendemos a buscar el recurso fácil de Vinicius, pero debemos tener desborde por los dos lados”, se quejó. Un apunte que ya hizo la semana pasada en Pamplona, aunque este lunes volvió a salir con un once donde no había ningún extremo diestro. Para la alineación del viernes en Vigo no contará por sanción disciplinaria con Mastantuono, Huijsen y Carreras.

Bordalás: “Los hemos desactivado”

Con el 20% de la posesión, el Getafe alcanzó el descanso por delante gracias al golazo de Martín Satriano y con tantos disparos como el Madrid (seis). Los silbidos que bajaron desde la grada en el intermedio empezaron a reflejar el hartazgo de la masa blanca en otra noche tragando tornillos.

Un enfado con el equipo que, sin llegar al levantamiento de época del día del Levante ni a la gran bronca ante el Rayo, fue creciendo con el paso del tiempo, también cuando Arbeloa cambió al centrocampista canterano Thiago Pitarch en el minuto 55 por Rodrygo. “Acepto que me piten el cambio”, reaccionó el entrenador, que aseguró que el equipo y él cuentan con herramientas para invertir la tendencia negativa del curso. “Tenemos una gran plantilla, jugadores que se van a recuperar y nos van a ayudar mucho”, indicó.

El Getafe salió en hombros y tampoco necesitó de una heroicidad para rascar una victoria que le sabe a gloria. “No nos han generado tantas ocasiones. Hemos desactivado al Madrid, no encontraban los espacios”, destacó José Bordalás, que cazó su primera victoria frente a los blancos después de 18 duelos. “El plan de partido ha salido perfecto. El trabajo táctico ha sido impresionante. Estoy orgullosísimo de todos. Hoy han salido cuatro futbolistas que llegaron en el mercado de invierno”, valoró el técnico, que puso otra pica en su gran trabajo de resistencia al mando del Getafe.

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