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El Celta remonta al Girona en un peleado duelo

El equipo dirigido por Míchel se adelantó con un gol de Vanat y plantó cara a los gallegos, que dieron la vuelta al marcador con un potente disparo de Jutglà y un gol en propia puerta de Vitor Reis

Ferrán Jutglà celebra su gol contra el Girona, durante el partido de la jornada 26 de LaLiga. David Borrat (EFE)

El Celta de Vigo remontó al Girona en un peleado y vistoso duelo en Montilivi. Los locales ganaron la partida de la posesión y se adelantaron con un gol de Vanat tras una jugada de estrategia. Pero en la segunda parte, el Celta castigó con el acierto que le faltó a su rival. Cuando parecía que el Girona tenía mayor control del partido, el equipo dirigido por Giráldez remontó con un potente disparo de Jutglà y un gol en propia puerta de Vitor Reis para condenar el partido (1-2).

Míchel, en busca de su escalada en la clasificación, solo cambió una pieza en el once inicial respectó al último partido: dio entrada a Fran Beltrán, ex del Celta, en lugar de Iván Martín. Un Celta que dormía sexto y con el empuje extra de haber logrado el pase a octavos de Europa League nueve años después. Para mitigar el esfuerzo, Giráldez cambió medio equipo.

La batalla estaba en la posesión. De primeras, ganó la partida el Girona. El Celta buscó la presión hombre a hombre, persiguiendo recuperar la pelota. Míchel les pedía a sus jugadores circular rápido el balón, buscando la fatiga del equipo gallego. Pero les costó a los locales sacar el balón desde atrás, y cuando lograba rondar alcanzar el área de Radu, el Celta, bien plantado, se replegaba a toda velocidad.

Dio la sensación de que cualquier error de los locales podía desembocar en un peligroso contraataque de los gallegos, que se asociaban a la perfección. La amenaza la generó Mingueza, con un remate al larguero, y Jutglà con un disparo a bocajarro que Gazzaniga paró en un alarde de reflejos.

Pero el gol llegó para el Girona. En un córner, Witsel peinó el balón hacia atrás en una jugada ensayada, y Vanat remató para superar a Radu. El Girona dio un paso adelante; también Fer López, que aprovechó una recuperación para plantarse delante de Gazzaniga y rematar. El balón, desviado por Blind, golpeó al palo, y recorrió la línea de gol mientras Montilivi sostenía el aliento.

Cuando Míchel respiraba tranquilo, con el partido aparentemente controlado, un potente disparo de Jutglà empató el encuentro y desató sus nervios. El Girona reaccionó, sacó a Ounahi y creó más ocasiones en el área, pero le faltó acierto, y el Celta remató el trabajo. Volvió Mingueza, centró buscando a Jutglà y se encontró el pie de Vitor Reis, que en su intento de despejar metió el balón en su portería. Ni siquiera la magia de Ounahi pudo revertir la derrota.

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