Jim Ratcliffe, dueño del Manchester United, declara que “el Reino Unido ha sido colonizado por inmigrantes” y recibe la reprimenda del primer ministro
El copropietario del club británico con más aficionados en el mundo ha pedido disculpas
El primer ministro británico, Keir Starmer, ha exigido al empresario copropietario del club Manchester United, Jim Ratcliffe, que pida disculpas por afirmar que “el Reino Unido había sido colonizado por inmigrantes”.
El multimillonario, dueño y director ejecutivo de la empresa química INEOS, hizo este comentario durante una entrevista a Sky News en Amberes, donde asistía a la Cumbre Industrial de Europa. “No puedes tener una economía en la que nueve millones de personas reciben ayudas sociales y no dejan de llegar enormes cantidades de inmigrantes. El Reino Unido ha sido colonizado y nos está costando mucho dinero”.
Ratcliffe aseguraba en la entrevista, con datos erróneos, que en 2020 la población del Reino Unido era de 58 millones de personas, frente a los 70 millones de la actualidad. “Eso son doce millones de personas”, afirmaba.
Según los datos de la propia Oficina Nacional de Estadística británica, a mediados de 2020 la cifra total de habitantes era de 66,7 millones, y en 2025 era de 69,4. “Los comentarios de Ratcliffe son ofensivos y equivocados. El Reino Unido es un país orgulloso, tolerante y diverso”, ha respondido Starmer al empresario.
Varios grupos de aficionados del Manchester United, el club británico con más seguidores en el mundo, han condenado las palabras del empresario. “Nadie debería sentirse excluido de ser hincha de este club por su raza, religión, nacionalidad o historia personal. Los comentarios de la dirección deberían facilitar la inclusión en vez de hacerla más difícil”, ha escrito en la red social X el Manchester United Supporters Trust.
El Chelsea, el Liverpool y el Arsenal, son propiedad de estadounidenses. El Manchester City pertenece mayoritariamente al fondo soberano de los Emiratos Árabes Unidos. Una larga aspiración mediática y social se formalizó cuando en diciembre de 2023 Ratcliffe se convirtió en el único propietario inglés de uno de los cinco grandes de la Premier. Después de un largo proceso de venta, la familia Glazer, hasta entonces los propietarios del United, magnates estadounidenses del petróleo históricamente vinculados al partido republicano, le vendieron el 25% de las acciones y le dieron libertad para dirigir la parcela deportiva. El cambio fue recibido con júbilo por el entorno de un club que desde 2013 no ganaba el título de liga, en una espiral decadente que parecía no tener fin después de dos décadas de dominio hegemónico del fútbol inglés.
Nadie reparó en 2023 que Ratcliffe era un ultraderechista confeso. Su apoyo a Nigel Farage, líder de Reform UK, siempre fue público, lo mismo que su devoción por la causa del Brexit. Solo faltaba que proclamara abiertamente su oposición a la inmigración en una industria, la del fútbol inglés, que factura cerca de 10.000 millones de euros solo en derechos de televisión cuyo principal gancho es la libre circulación de futbolistas y técnicos de todo el mundo. Para prueba el United: solo siete jugadores de la plantilla de 32 son británicos: Tom Heaton, tercer portero; Harry Maguire, central suplente; Hayden Heaven, central suplente de ascendencia gahnesa; Tyler Fredricson, central suplente; Luke Shaw, lateral izquierdo; Kobie Mainoo, medio de ascendencia ghanesa; y Mason Mount.
Ratcliffe ha acabado pidiendo disculpas en un comunicado público, después de que una oleada de políticos e instituciones en bloque hayan cargado contra sus palabras. “Pido disculpas si la elección de mis palabras ha ofendido a algunas personas en el Reino Unido y en Europa y ha causado preocupación, pero es importante debatir la idea de una inmigración controlada y bien gestionada que ayude al crecimiento económico”, ha dicho el empresario.
La Asociación del Fútbol inglés (FA) había señalado, poco antes de que se disculpara, que iba a investigar si las afirmaciones proferidas habían causado daño a la reputación del fútbol inglés, sugiriendo de ese modo la posibilidad de una sanción.
Ratcliffe, de 73 años, que vive en Mónaco para evitar la carga impositiva británica, y fue un ardiente defensor del Brexit, adquirió el 27,7% del United en 2024. Al frente de su gestión, ha despedido ya a 450 empleados y cambiado dos veces de entrenador.