Nikola Jokic respira: un mes fuera por una lesión que puso en vilo a la NBA
El pívot serbio de 30 años, que se marchó cojeando contra Miami Heat, sufre una hiperextensión de la rodilla izquierda cuando se temió por una rotura de ligamentos
La NBA, los Denver Nuggets y, por supuesto, Nikola Jokic respiraron aliviados. El pívot serbio de 30 años sufre una hiperextensión en la rodilla izquierda. Solo eso, porque se temió por una rotura del ligamento cruzado anterior, lo que le habría dejado fuera de las pistas el resto de la temporada. Su lesión, en cambio, le dejará en la enfermería unas cuatro semanas. Jokic sufrió un percance en la rodilla izquierda a escasos segundos del descanso en la derrota por 147-123 en casa de los Miami Heat y tuvo que abandonar la pista cojeando, apoyando algo de peso en la articulación. El jugador, que está firmando otra campaña colosal al frente de la franquicia de Colorado, se lastimó mientras patrullaba la pintura y su compañero Spencer Jones le propinó sin querer un pisotón en el pie izquierdo durante una acción defensiva sobre Jaime Jáquez.
Jokic, poco dado a la exageración, dio un par de tumbos sobre el parqué y se agarró con una mano la rodilla izquierda dañada. En ese momento, las alertas se dispararon en los Nuggets y, por extensión, en toda la Liga, a la espera de las pruebas médicas para concretar el alcance de la lesión. Por suerte, todo quedó en un percance menor teniendo en cuenta la posibilidad de que se tratara de la temida rotura del cruzado.
“Supo que algo iba mal de inmediato. Así es la NBA. Cuando alguien se hace daño, es desgarrador, más todavía cuando es alguien tan especial”, comentó David Adelman, entrenador de Denver, tercer clasificado en la Conferencia Oeste con 20 victorias y 10 derrotas. “Mañana sabremos más cosas y vamos a tener que pasar página como grupo. Ahora mismo, estoy más preocupado por él como persona, pasar por esto siempre es duro y desafortunado, pero vamos a cruzar los dedos”, añadía el técnico aún en caliente.
En el momento de la lesión, Jokic comandaba las operaciones de los Nuggets con 21 puntos, cinco rebotes y ocho asistencias, y el marcador al descanso era de empate a 63. Sin él en pista, los de Colorado se deshicieron como un azucarillo en la segunda parte y cayeron por primera vez en Miami desde 2018. “Él no es tan solo una gran parte de nosotros, sino que es prácticamente nuestro todo”, convino Jamal Murray, base canadiense del equipo y principal pareja de baile del interior serbio.
El pívot serbio, tres veces MVP de la NBA y líder del grupo campeón en Denver en 2023, venía promediando 29,6 puntos, 12,2 rebotes y 11 asistencias por encuentro en 32 partidos de temporada regular con un acierto del 60,5% en tiros de campo y 43,5% en triples. Anoche, el primer recuento de votos para el All Star le situó como el tercer jugador con más apoyos entre la afición, justo por detrás de Luka Doncic y Giannis Antetokounmpo. Este mismo diciembre, el interior nacido en Sombor superó el registro de asistencias de Wilt Chamberlain y luego firmó un triple-doble inédito en la historia de la competición —récord de 18 puntos en la prórroga incluido— durante la jornada festiva de Navidad.
En el pasado, Jokic apenas tuvo problemas con las lesiones. En sus 11 campañas en Estados Unidos, nunca se perdió más de 13 partidos de los 82 programados cada temporada, y en los últimos cinco años se ausentó en un total de 36. Desde su debut en la NBA, el balance de los Nuggets sin él encima de la cancha es de 22 victorias y 34 derrotas. “Mi mente va a deambular esta noche, e inevitablemente se preguntará qué debemos hacer de aquí en adelante si le perdemos, ya sea un poco o mucho tiempo”, concluía Adelman, visiblemente abatido. Al final, solo perderá a su estrella unas cuatro semanas.