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“Sabemos si se ha pactado un 0-0 en el descanso”

El año pasado se apostaron casi 7.000 millones de euros en España. LaLiga ha instaurado un modelo con el cual es capaz de vigilar casi todos los partidos de fútbol profesional y no profesional y denunciar los casos sospechosos de amaño. Además de concienciar a más de 4.000 futbolistas para prevenir los delitos

Pedro Varas, responsable de Integridad de LaLiga, muestra a los jugadores del Atlético B un vídeo de un amaño en una competición extranjera durante la charla de prevención de estos delitos para los jugadores.
Pedro Varas, responsable de Integridad de LaLiga, muestra a los jugadores del Atlético B un vídeo de un amaño en una competición extranjera durante la charla de prevención de estos delitos para los jugadores.

De los 8.927 partidos de fútbol profesional y no profesional que se disputaron la temporada pasada y aparecieron en alguna casa de apuestas, LaLiga vigiló 5.049 para evitar amaños, casi el 57% de ellos. Esta campaña su capacidad ha aumentado y se están supervisando todos aquellos sobre los que se pueda jugar (hasta el 11 de febrero iban ya 4.510 partidos observados). Si el 31 de enero del año pasado se habían detectado 29 partidos sospechosos, al cierre de la primera vuelta de este año solo ha saltado la alarma por indicios de amaño en cinco ocasiones. Un 83% menos. 

Las apuestas deportivas son un negocio creciente. Los usuarios jugaron casi 7.000 millones de euros el año pasado, según la dirección general de Ordenación del Juego. LaLiga ha impulsado, con la Policía e instituciones públicas y privadas internacionales, un sistema para combatir integralmente las trampas. Un modelo preventivo que empieza en los vestuarios, con charlas informativas a los futbolistas sobre las consecuencias del juego sucio. “La tecnología que usamos es capaz de detectar si, por ejemplo, se ha pactado un empate a cero en el descanso”, advierte Pedro Varas, uno de los responsables de Integridad de LaLiga, en uno de los talleres de concienciación a los que asistió EL PAÍS.

Las apuestas prohibidas para futbolistas

  • Un futbolista no puede apostar sobre su propio equipo.
  • Tampoco sobre la competición que disputa.
  • No puede jugar a la Quiniela, pues se considera que tiene información privilegiada.
  • Los canteranos de un equipo no pueden apostar sobre la primera plantilla del club al que pertenecen.
  • Los miembros del primer equipo tampoco pueden apostar sobre partidos de las categorías inferiores.
  • Sí podrá apostar en deportes distintos del que practica y sobre entidades con las que no tenga relación (el jugador de, por ejemplo, el FC Barcelona, no debe tampoco apostar sobre la división de baloncesto del club).

Una veintena de chavales de entre 19 y 23 años entra en una de las salas multimedia del Cerro del Espino, el complejo deportivo del Atlético de Madrid. Ocupan primero las filas traseras y dejan libre la primera. Como en el instituto. Lo que van a recibir se parece bastante a una clase, pero el temario es poco habitual. Son la plantilla del Atlético de Madrid B, vigilada desde el fondo de la sala por el entrenador, Óscar Fernández, y parte de su cuerpo técnico. Pedro Varas, su profesor por un día, les va a contar lo que pueden y no pueden hacer en el mundo de las apuestas, y las consecuencias a las que se enfrentan si incumplen la ley. Para empezar, pregunta cuántos de ellos apuestan: cuatro levantan la mano. “En realidad, son muchos más, casi todos han apostado alguna vez, es muy común en los más jóvenes. Pero no suelen decirlo y menos delante de su técnico aunque apostar, si se respetan las normas, no tiene ninguna consecuencia”, comenta el instructor de LaLiga.

En España hay 800.000 personas que juegan al menos una vez cada dos semanas. “Muchos de vosotros no tenéis claro cuáles son esas normas”, les indica Varas, antes de pasar a enumerarlas. Un futbolista no puede hacer apuestas sobre resultados de su propio equipo. Tampoco de su competición, aunque en Segunda B haya cuatro grupos distintos. No pueden jugar quinielas, aunque solo vayan a poder incidir directamente en, como mucho, un resultado —incluso los trabajadores de las oficinas centrales de LaLiga tiene prohibida esta práctica—. También tienen vedadas los canteranos las apuestas en partidos de su club matriz, así que ellos no podrían arriesgar dinero en encuentro alguno de la primera plantilla del Atleti (y viceversa: Griezmann no podría apostar en un partido del B). Y —esto es general para todos— solo está autorizado el juego dentro de dominios españoles, el ".es". “Os exponéis a multas de 3.000 a 100.000 euros, incluso aunque juguéis cantidades pequeñas, a cinco años de retirada de la licencia deportiva y a problemas con Hacienda”. Pedro Varas les advierte con severidad: “Una condena puede suponer, de facto, el fin de vuestra carrera deportiva”.

Iñaki Arbea es coordinador de Integridad de LaLiga y experto en investigación de corrupción deportiva. Durante más de diez años estuvo al frente del departamento de Delincuencia Económica y Crimen Organizado de la Policía Nacional en Navarra. Se congratula de que en febrero ya se haya superado el número de talleres y el de participantes en los mismos de todo el curso anterior. “La temporada pasada llegamos a 2.488 futbolistas. En esta hemos impartido ya 134 sesiones con 2.155 asistentes certificados (jugadores, técnicos y empleados), más 2.150 futbolistas de las canteras y fútbol base”, relata. Pero pone encima de la mesa que el verdadero logro se consigue gracias a compaginar las charlas de prevención con otros tres pilares: la eficaz monitorización en tiempo real de las apuestas deportivas, la capacidad para investigar los casos sospechosos y denunciarlos y la estrecha relación tanto con Policía Nacional y la Dirección General de Ordenación del Juego como con entidades dedicadas a la integridad deportiva tales como ESSA, GLSM o Perform. “El año pasado, analizando los mercados de apuestas, presentamos 25 denuncias que han ayudado a la desarticulación de un grupo organizado sospechoso de amaños. Incluso la Unión Europea nos ha consultado, interesados por nuestro modelo”, explica el expolicía.

Iñaki Arbea, Coordinador de Integridad de LaLiga en sus oficinas centrales. ampliar foto
Iñaki Arbea, Coordinador de Integridad de LaLiga en sus oficinas centrales.

“Un amaño puede incluso llevaros a la cárcel”, les dice Varas a los chavales en el Cerro del Espino, alguno de los cuales, como Borja Garcés (19 años) ya han debutado con el primer equipo. Les ha mostrado un vídeo de un partido egipcio donde el amaño es, dice, “muy obvio”. Luego les explica que, aunque inferir esa conclusión no siempre sea tan fácil, cuentan con medios para estudiar a fondo cualquier apuesta o trampa, y les enseña cómo el programa informático Tyche atiende a las fluctuaciones en las cuotas de las apuestas en todas las principales páginas y operadores del mercado.

“El éxito en esta lucha está en buena medida en la actualización y mejora constante del software Tyche con que los analistas, desde 2017, vigilan cualquier apuesta y están alerta ante posibles amaños”, declara Florentino Villabona, exnúmero dos de la Policía Nacional y ahora director del área de Seguridad e Integridad de LaLiga. “Cuando investigamos indicios a partir de los informes de Tyche y de lo que los analistas encuentran en fuentes abiertas como Facebook o conversaciones de Twitter, y comprobamos que son sólidos, presentamos denuncia ante la Policía, continuándose por parte del departamento legal de LaLiga la pertinente personación durante el procedimiento judicial. También, por supuesto, cada alerta descubierta se comunica a la Dirección General de Ordenación del Juego”, explica Arbea sobre sus pautas de actuación.

Jesús Fuentes Sastre, de la Comisaría General de la Policía Judicial, explica que, si bien las casas de apuestas deben estar en posesión de una autorización para operar, luego tienen total capacidad de decisión sobre qué hitos aceptan en su parrilla de apuestas. “En general suele apostarse más en divisiones bajas, donde los deportistas son casi anónimos y hay poca asistencia a los campos, y a cuestiones cada vez más concretas, más allá de un resultado: número de córneres sacados, de faltas cometidas…”. Cecilia Pastor, subdirectora general de Ordenación del Juego indica la enorme influencia que tiene para el deporte español que en Asia el juego no esté regulado y los apostadores puedan ser totalmente anónimos: “Les encanta el fútbol europeo y poseen pocos operadores pero gigantes. De hecho muchas de las mafias que amañan partidos aquí actúan en cooperación con personas de China o moviendo el dinero por el mercado asiático”.

Pastor y Fuentes se refieren al sumario de las Operaciones Cortés y Pizarro, que investigan el amaño de al menos 24 partidos, que han tenido como resultado la detención de 52 personas entre exjugadores, intermediarios y futbolistas en activo. Ambas se llevaron a cabo gracias al aviso de LaLiga. Y también Varas se las detalla a los chicos: “Incluso hay un árbitro metido, porque vendía información sobre las tarjetas que iba a sacar para que se apostase en los mercados asiáticos”.

El responsable de Integridad cuenta en su charla cómo actúan los grupos organizados y cómo preparan los amaños en partidos con la connivencia de varios jugadores: “Algunos futbolistas estaban en grupos de Whatsapp ilegales con asesores de apuestas [conocidos como tipsters] y se les introducía en grupos más secretos tras pagar una cuota extra. Ahí se gestaban los amaños”. Se lo repite de varias formas, trata de dejarles claro que: "Amañar cuántos saques de esquina va a haber en el Tomelloso - Zamora tiene consecuencias penales y deportivas, al igual que amañar una final de Champions".

“No hace falta que el partido se juegue o que se dé el resultado acordado: aceptar u ofrecer un amaño es en sí mismo un delito. Así que sed rotundos en el 'no' aunque os ofrezcan el oro y el moro”, les dice, casi les ruega, Pedro Varas a los chicos, que devuelven ahora una mirada más grave. “Una vez caiga sobre vosotros la sospecha van a investigar incluso cómo gastáis el dinero los días siguientes a un partido”, les advierte. Cuestión que confirma Jesús Fuentes Sastre: “Vimos que un par de días después de disputar un partido sospechoso algunos jugadores iban por bares de un pueblo cercano buscando pagar con billetes de 500, para obtener cambio”. Termina la clase. Los chavales aplauden.

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