El Betis se atrinchera para seguir adelante

El empate en Anoeta clasifica a los verdiblancos ante una Real Sociedad que tuvo sus opciones para llegar a cuartos

Mikel Oyarzabal y Bartra luchan por el balón.EFE

El Betis sigue en la Copa. Después de un partido encorsetado en su inicio, descosido después, según iban cayendo los goles hacia uno y otro bando, el equipo de Quique Setién se llevó la eliminatoria y estará en el sorteo de cuartos, pero en un doble duelo tan igualado, también la Real tuvo opciones de pasar. Comenzó todo como en un combate de boxeo, con los equipos tanteándose, pero luego comenzaron los mamporros, que no cesaron hasta el minuto 95. Lo que no ocurrió en Heliópolis, sucedió en Anoeta. Todo se decidió en detalles que ningún analista puede prever.

Durante décadas, un ...

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El Betis sigue en la Copa. Después de un partido encorsetado en su inicio, descosido después, según iban cayendo los goles hacia uno y otro bando, el equipo de Quique Setién se llevó la eliminatoria y estará en el sorteo de cuartos, pero en un doble duelo tan igualado, también la Real tuvo opciones de pasar. Comenzó todo como en un combate de boxeo, con los equipos tanteándose, pero luego comenzaron los mamporros, que no cesaron hasta el minuto 95. Lo que no ocurrió en Heliópolis, sucedió en Anoeta. Todo se decidió en detalles que ningún analista puede prever.

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Durante décadas, un scouter era uno de esos seguidores de Robert Baden Powell, con botas de monte, en pantalón corto y pañoleta, generalmente de dos colores, y que se ganaba después de aprenderse la oración del lobato y tras acudir a unas cuantas marchas por el campo. Ahora un scouter es un analista. Un señor vestido con el chándal de un equipo de LaLiga, que como los lobatos de los grupos de “scout”, se dedica a explorar lo que sucede en un campo de fútbol. No lleva pañoleta, si acaso bufanda en climas fríos, y en la tarde donostiarra hacía falta.

Como son un fenómeno relativamente nuevo, los clubes les acomodan casi siempre en la tribuna de prensa, que colonizan con sus ordenadores, sus tablets, sus cámaras de vídeo y a veces, con espectaculares antenas que reciben las señales de cada futbolista. Como un gran hermano para uso interno. Todo cambia. La tecnología lo controla todo. O casi, porque, por fortuna, los partidos de fútbol siguen decidiéndose por un despiste, un resbalón a destiempo, un taconazo genial o el remate que en vez de a la red pega en el poste. Por la precisión de Canales en el disparo, o la picardía de Zubeldia al girar sobre sí mismo.

REAL SOCIEDAD 2-BETIS 2

Real Sociedad: Moyá; Zaldua, Le Normand (Juanmi, m. 86), H. Moreno, Theo; Illarramendi, Zubeldia, Januzaj (Sandro, m. 71), Merino; William José y Oyarzabal.

No utilizados: Rulli, Aritz, Bautista, Sangalli y Muñoz.

Betis: Joel Robles; Barragán, Mandi, Javi García, Bartra, Tello; Carvalho, Lo Celso (2), Canales; Joaquín (Feddal, m. 78) y Loren (Sergio León, m. 92).

No utilizados: Pau López, Sanabria, Laínez, Irizo y Paul.

Goles: 0-1. Canales M. 36. 1-1. Zubeldia. M. 39. 2-1. Merino. M. 61. 2-2. M. 69. Loren.

Árbitro: Prieto Iglesias. Tarjetas amarillas a Le Normand, Januzaj, Lo Celso, H. Moreno, Loren y Barragán. Tarjeta roja a Lo Celso. Árbitro del VAR: Álvarez Izquierdo.

Anoeta: 21.090 espectadores.

¿Quién puede prever que Zaldua va a intentar jugar un balón que debería haber despejado y que acaba en el 0-1?, ¿por qué la pelota sigue allí, de cabeza en cabeza, en vez de salir del área bética antes del empate? Errores, taconazos, aciertos; decisiones bien o mal tomadas. Así llegaron los goles de Betis y Real en la primera parte. Ya puede decir lo que quiera la tecnología, una evolución del encerado y la tiza de antaño, que las equis y los redondeles de la pizarra no se resbalan, ni piensan por sí mismos, y los jugadores sí. Y el GPS puede medir los kilómetros que recorre Bartra, pero no calibrar su omnipresencia en la línea defensiva bética, ni el grado de incomodidad que provoca el Januzaj punzante que busca la espalda del rival para centrar. Por supuesto, no mide el nivel de ansiedad de la Real Sociedad con el marcador en contra, ni el del Betis después de que los donostiarras remontaran para ponerse por delante en la eliminatoria después del gol de Merino, lanzándose en plancha para rematar un centro de Januzaj en un desajuste defensivo bético que ningún scouter puede adivinar.

No hay manera de adelantarse en un análisis a lo que puede suceder cuando un balón lanzado desde la izquierda se pasea por el área antes de acabar en los pies de Barragán, para que su centro encuentre también a Loren. Ni al vendaval planteado por la Real al verse fuera de la Copa por el valor de los goles fuera de casa. Quique Setien, por supuesto, no ha recibido ninguna indicación anterior de que Lo Celso va a acabar en la caseta con tarjeta roja, después de dos tonterías, la primera por meter otro balón en el campo con el juego en marcha, y la segunda, en el minuto 90, por remolonear en el último cambio bético. Más leña al fuego.

Por eso el fútbol es tan entretenido, tan emocionante, y despierta tantas pasiones. La Real Sociedad se volcó en los minutos finales, se atrincheró el Betis porque no le quedaba otra. La grada se lanzó al abordaje, como el equipo, y la batalla sólo acabó con el pitido del árbitro. El Betis sigue, la Real cae, pero todo pudo pasar.

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