Ecuador expulsa al embajador de Cuba y retira a su representante en La Habana
La medida ordena la salida del país de la delegación cubana en un plazo de 48 horas
El Gobierno de Ecuador declaró este miércoles persona non grata al embajador de Cuba, Basilio Antonio Gutiérrez García, y a todos los miembros de su misión diplomática, consular y administrativa y retiró a su representante en La Habana. La medida, que también implica la salida del país de la delegación cubana en un plazo de 48 horas, se basa en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que otorga al Estado receptor la facultad de declarar a cualquier miembro del personal diplomático no grato, sin necesidad de justificar la decisión.
La resolución, tomada por el presidente Daniel Noboa, se produce en un contexto de creciente tensión internacional y coincide con las recientes dificultades en las relaciones de la isla con Estados Unidos, a raíz del bloqueo económico y el ataque ocurrido el 26 de febrero. En ese incidente, guardacostas cubanos abrieron fuego contra una lancha rápida civil de Estados Unidos que se dirigía a la isla desde Florida, dejando cuatro muertos y seis heridos entre los tripulantes. La decisión también se da en un contexto de mayor alineamiento de Noboa con Washington.
Durante las horas posteriores a la decisión del Ejecutivo de Noboa comenzaron a circular imágenes de la azotea de la legación diplomática de la isla en el país andino. En las fotos se puede apreciar cómo personal de la embajada quema papeles dentro de un asador.
El presidente ecuatoriano también firmó un decreto que puso fin a las funciones del embajador de Ecuador en Cuba, José María Borja, quien además desempeñaba su labor como representante ante el Gobierno de la Mancomunidad de Dominica, Jamaica y San Vicente y las Granadinas, con sede en La Habana.
Esta decisión no es la primera de Noboa en este sentido. En el pasado, el mandatario ecuatoriano ha tomado acciones alineadas con posturas de Washington, sobre todo cuando se trata de gobiernos a los que Estados Unidos muestra desconfianza. Un ejemplo claro de ello fue la crisis diplomática con Venezuela. Después de que Donald Trump señaló a Nicolás Maduro como el cabecilla del denominado Cartel de los Soles, Noboa decretó también calificarlo como un grupo terrorista y solicitó a Inteligencia investigar su posible injerencia en el país.
Otra decisión similar se dio en el punto más álgido de la crisis entre Trump y el presidente de Colombia, Gustavo Petro. Entonces, Noboa tomó otra medida radical: imponer una tasa arancelaria por “seguridad” del 30% a los productos colombianos.