Cuatro detenidos del entramado de apoyo a presos de ETA

Es la segunda parte de la operación en la que fueron apresados 16 abogados en enero

Arburúa Iparagirre, este miércoles.J. Etxezarreta (EFE)

Hace apenas diez días, el pasado 16 de marzo, el etarra arrepentido Valentín Lasarte abandonaba la prisión de Nanclares de la Oca (Álava) después de cumplir 19 de sus 400 años de condena. Autor material de dos asesinatos y colaborador necesario de otros cinco, fue uno de los primeros en traicionar las consignas del colectivo de presos de ETA, al aceptar un trabajo en prisión, y poco después fue expulsado del colectivo de presos. Sin embargo, las directrices dirigidas a los 357 recluso...

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Hace apenas diez días, el pasado 16 de marzo, el etarra arrepentido Valentín Lasarte abandonaba la prisión de Nanclares de la Oca (Álava) después de cumplir 19 de sus 400 años de condena. Autor material de dos asesinatos y colaborador necesario de otros cinco, fue uno de los primeros en traicionar las consignas del colectivo de presos de ETA, al aceptar un trabajo en prisión, y poco después fue expulsado del colectivo de presos. Sin embargo, las directrices dirigidas a los 357 reclusos de la banda terrorista que permanecen en las cárceles españolas continúan. Efectivos de la Guardia Civil detenían este miércoles a cuatro personas que presumiblemente formaban parte de la estructura conocida como Núcleo de Coordinación/Koordinazioa Gunea-KG, que unificaba y transmitía mensajes a los reclusos. Están acusados de integración en organización terrorista.

La llamaron Operación Pastor, se dirigió desde la Audiencia Nacional y se puso en marcha horas después del acto de inauguración del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo en Vitoria, presidido el martes por el presidente Mariano Rajoy.

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Se trata de la segunda parte de otra redada desarrollada en enero —la Operación Mate— en la que fueron detenidos 16 abogados defensores de Batasuna por posible fraude, blanqueo y delitos contra la Hacienda Pública, presuntamente relacionados con la financiación del entorno etarra, aunque después quedaron todos en libertad. Tanto el Gobierno vasco como EH Bildu han criticado estas operaciones “por tensionar la paz”.

En San Sebastián arrestaron a Fernando A. I. y en Pamplona le pusieron las esposas a la psicóloga Ohiana B. S. Ambos formaban parte, presuntamente, del colectivo Jaiki Hadi, integrado por médicos que trabajan con presos de ETA. En Zamudio (Bizkaia) cayó Nagore L. L. C.; en Campazo (Álava) fue detenida Izaskun A. G. A. Las dos, presumiblemente, pertenecieron a la asociación de familiares de encarcelados de la banda terrorista, Etxerat, que en febrero se reunió con el lehendakari Iñigo Urkullu. En los registros se encontraron actas de reuniones y material informático.

Según los investigadores, eran parte del espacio de coordinación diseñado por ETA, el denominado KG, que definía la estrategia a seguir por los colectivos del “frente de cárceles” y desde el que se trasladaban consignas para mantener la unidad de acción.

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En el KG confluían, supuestamente, representantes de distintas asociaciones de apoyo a presos etarras que asistían a las reuniones del Núcleo de Coordinación/Koordinazioa Gunea-KG, conscientes de que integraban un espacio diseñado y liderado por la banda terrorista, que anunció el cese de la violencia en octubre de 2011. Según los guardias, sus decisiones estaban subordinadas a los intereses de ETA. Incluso, y ante posibles incidencias que afectasen a los reclusos, el KG elaboró un protocolo de actuación para las organizaciones ligadas al colectivo de presos, como la constitución de un “gabinete de crisis”.

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