Estados Unidos invertirá 40 millones de dólares en un centro mexicano de innovación del maíz y el trigo
Washington defiende que la protección de las cadenas de suministro es una prioridad nacional del Gobierno de Trump
Estados Unidos invertirá 40 millones de dólares en el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), ubicado en el Estado de México, según ha compartido este miércoles el embajador estadounidense en el país, Ronald Johnson. “Proteger las cadenas de suministro y avanzar en la innovación en ciencia de cultivos son prioridades nacionales centrales bajo el liderazgo del presidente [Donald] Trump”, ha expuesto la Embajada de EE UU en un comunicado, en el que afirma que la cooperación de ambos países “continúa ampliándose en sectores estratégicos”.
El CIMMYT nació hace unos 60 años a raíz de un programa de investigación patrocinado por el Gobierno mexicano y la Fundación Rockefeller, que buscaba aumentar la productividad agrícola en el país y garantizar la seguridad alimentaria. El centro es el único organismo internacional con sede en el país que lleva a cabo investigaciones en más de 50 países para el desarrollo agrícola sostenible y el combate a la pobreza sin fines de lucro. “Nuestra cooperación con México refleja este entendimiento compartido. [Ambos países] reconocen que la innovación en los sistemas alimentarios fortalece a ambas naciones y contribuye a una mayor estabilidad regional”, señala el escrito.
La Embajada estadounidense defiende que la inversión forma parte de la cooperación entre los Gobiernos de Trump y Claudia Sheinbaum, que generan “beneficios tangibles para el pueblo de México”. También subraya que las actividades del centro permiten el acceso a variedades mejoradas de trigo con mayores rendimientos y mayor resistencia a plagas, enfermedades y fenómenos climáticos extremos, la protección de la biodiversidad del maíz mexicano y la reducción de la dependencia de fertilizantes a través de mejores prácticas agronómicas.
La mejora y el impulso de la producción de semillas de maíz y trigo son dos de los pilares principales del CIMMYT, que busca innovar en la resistencia a plagas, enfermedades y los cambios alentados por el cambio climático. El catálogo de diversidad genética del centro cuenta con alrededor de 30.000 colecciones de semillas de maíz y algo más de 130.000 de trigo. “Casi el 60% de la superficie sembrada de trigo en los Estados Unidos se beneficia de variedades derivadas del CIMMYT, fortaleciendo la productividad, la resiliencia climática y la estabilidad de los mercados”, apunta la Embajada en su escrito.
La producción de maíz ha sido un punto relevante para México en los últimos años. A comienzos de 2023, Estados Unidos pidió explicaciones al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (2018-2025) acerca del veto que puso contra el maíz transgénico. El Ejecutivo mexicano sostuvo en aquel momento que ese freno afectaría exclusivamente a su uso para el consumo humano (“la masa y la tortilla”), pero que no afectaría a su utilización comercial ni en las importaciones. Dos años después, en febrero de 2025, una resolución emitida en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) llevó al país a dar marcha atrás y retirar las restricciones a la importación de maíz transgénico y el uso del glifosato. A finales de ese mismo mes, México prohibió el cultivo de maíz transgénico y reconoció el maíz nativo como un “elemento de identidad nacional”.