La reina Letizia reivindica el lugar de las mujeres gitanas en el espacio público
Durante un encuentro en la sede de la Fundación Secretariado Gitano (FSG), ha valorado sus avances en materia de igualdad, inclusión y cohesión social
Siete mujeres gitanas esperaban impacientes la visita de la reina Letizia a la Fundación Secretariado Gitano (FSG), este jueves en el distrito madrileño de Vallecas. Acompañada del ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, y de una treintena de fotógrafos, la Reina ha saludado a las siete representantes de la asociación, que han sonreído al ver que se acordaba de todos sus nombres. Doña Letizia ha puesto en valor la...
Siete mujeres gitanas esperaban impacientes la visita de la reina Letizia a la Fundación Secretariado Gitano (FSG), este jueves en el distrito madrileño de Vallecas. Acompañada del ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, y de una treintena de fotógrafos, la Reina ha saludado a las siete representantes de la asociación, que han sonreído al ver que se acordaba de todos sus nombres. Doña Letizia ha puesto en valor la labor de la fundación en “la promoción de los derechos de inclusión social”, y ha reivindicado la “apertura del espacio público” para las “más de 700.000 personas gitanas” que están en España desde hace más de 600 años.
La Reina ha subrayado tres pilares clave del papel de la fundación para la promoción del derecho al acceso al empleo, a la formación y a la educación. Y tras unas escuetas palabras del ministro Pablo Bustinduy, que ha dicho estar ahí solo “para escuchar”, ha comenzado el acto conducido por Celia Gabarri, responsable del Área de Igualdad de Género y Mujeres Gitanas de la FSG.
Gabarri ha capitaneado una charla en la que han participado una “diversidad de perfiles, experiencias y realidades de las mujeres gitanas en la actualidad”, desde una moza de almacén hasta una programadora, pasando por una vendedora ambulante. Entre ellas estaba Luisa Muñoz, trabajadora en mercadillos desde los 13 años, que ha agradecido a la Reina su preocupación y ha recordado con cariño la reunión que mantuvieron durante la pandemia. Tampoco ese fue el primer encuentro de Letizia con la sociedad gitana; su primera reunión fue en 2008, cuando aún era Princesa de Asturias.
A la salida del acto, Sara Giménez, directora general de la fundación, ha confesado que han abordado todos los temas que les preocupaban, especialmente “los retos pendientes”: “Hemos hablado de la promoción laboral de las mujeres gitanas y cómo trabajamos desde la organización”, ha apuntado. Según los datos que maneja la fundación, la tasa de paro entre las mujeres gitanas está en el 60%, y casi cinco de cada 10 mujeres han sufrido discriminación en las entrevistas de trabajo. Jiménez ha recalcado que “el gran tema pendiente es la educación y cómo el salto de las mujeres gitanas depende de los temas educativos”. El fracaso escolar de las jóvenes gitanas es de un 63%, según los datos presentados por la entidad.
Al finalizar la charla, la Reina se ha fotografiado con todos los miembros de la Fundación, que le han regalado una placa conmemorativa donde se podía leer: “Gracias por caminar junto a nosotras, mujeres portadoras de historia, fuerza y orgullo”, junto a la expresión en caló Latcho Drom (que tengáis un buen viaje).
Antes de marcharse, la Reina también ha disfrutado de un café gitano en puchero, muestra cultural de hospitalidad, mientras dos empleados del centro interpretaban la canción Sin miedo a la libertad, de Antonio Remache, considerada como un himno de la mujer gitana que, según Celia Gabarri, “muestra cómo las mujeres gitanas alzamos la voz porque no tenemos miedo y lo que queremos es la libertad”.