El PP y Vox alientan las protestas policiales que piden la dimisión de Marlaska tras la querella por violación contra el exjefe de la Policía
Parlamentarios de ambos partidos acuden a la concentración ante la sede de Interior convocada por Jupol
El escándalo por la querella por agresión sexual de una agente contra el que hasta la semana pasada fuera director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, Jota, se ha trasladado este lunes a las puertas del Ministerio del Interior. Justicia Policial (Jupol, el sindicato mayoritario) concentró a alrededor de medio centenar de manifestantes para exigir la dimisión de Fernando Grande-Marlaska y del director general de la Policía, Francisco Pardo, a los que consideran máximos responsables del suceso. A la protesta acudieron varios diputados del PP, con la portavoz del partido en la comisión de Interior del Congreso, Ana Vázquez, así como la portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Isabel Pérez Moñino, y Samuel Vázquez, policía que ejerce de asesor del partido de Santiago Abascal con el Congreso. No es la primera vez que ambos partidos secundan movilizaciones policiales contra el Gobierno. Ya lo hicieron cuando los sindicatos de los agentes mostraron en la calle su malestar por la intención del Ejecutivo de Pedro Sánchez de reformar la ley de Seguridad Ciudadana del PP, la conocida por sus detractores como ley mordaza.
Ana Vázquez, que en algunos momentos de la concentración a sostenido un cartel con la imagen del ministro en el que se pedía su dimisión, ha asegurado que el escándalo que le ha costado el puesto al alto mando es “el golpe más dura que ha recibido la Policía Nacional en toda su existencia”, mayor, ha aclarado, al que supuso la existencia de la bautizada como brigada patriótica, el grupo de agentes que durante el anterior Gobierno de su partido presuntamente maniobró para perjudicar a adversarios políticos del PP. En los primeros momentos tras conocerse la querella, los populares acusaron a Grande-Marlaska de “tapar” la supuesta agresión sexual, aunque más tarde se desdijo.
Aaron Rivero, secretario general de Jupol, la organización convocante, ha defendido en declaraciones ante los medios la movilización “en la necesidad de un cambio en la cúpula policial, empezando por el ministro del Interior y acabando por el director general de la Policía, para poder revertir esta situación”. Rivero, que encabeza uno de los pocos sindicatos policiales que ha utilizado el caso del DAO para pedir la salida de Grande-Marlaska, ha acusado a Interior de estar “aplicando una ley del silencio” sobre el suceso y ha criticado que los “canales internos no funcionaban” ya que la víctima ha tenido que acudir a la vía judicial.