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Justicia

La Sala de lo Civil del Supremo colapsa y deriva más de 4.000 recursos a mediación

Los magistrados dicen que se les puede aplicar la doctrina ya fijada en el ‘cártel de los camiones’

Sede del Tribunal Supremo. Pablo Monge

La Sala de lo Civil del Supremo no puede más. Ha llegado a una situación de “colapso” que ha provocado que su Pleno acuerde enviar los más de 4.000 recursos que tiene pendientes de resolver sobre el cartel de los camiones a mediación, para que sean las partes quienes los ventilen mediante una negociación, al considerar que ya hay doctrina suficiente sobre “las cuestiones jurídicas más relevantes” de este caso.

En ese acuerdo, al que ha tenido acceso EL PAÍS, la Sala Primera denuncia que desde hace cinco años vive una situación complicada debido al “desmesurado crecimiento de la litigación” y la “imposibilidad” de hacerle frente con los medios disponibles. “Año tras año se ha ido incrementando el ingreso de asuntos, hasta llegar a los 13.008 registrados en 2025, que es una cifra inasumible”, dicen los magistrados.

A cierre de ese año, tenían 27.864 pendientes. El 60% pertenece a la llamada “litigación masiva”, como la vinculada al derecho bancario o a las condiciones generales de la contratación, especialmente cláusulas abusivas. Los magistrados explican que la Sala de lo Civil no se pensó para resolver “recursos en masa, una vez que ha fijado jurisprudencia sobre la cuestión controvertida”. La avalancha de este tipo de asuntos “dificulta enormemente” que los togados se dediquen a “los recursos que realmente lo necesitan”, con lo que se “amenaza gravemente la sostenibilidad del sistema de casación civil”.

Así las cosas, han decidido que los más de 4.000 recursos pendientes del cártel de los camiones, que representan un 16% del total sin resolver, se ventilen por la vía de la mediación, mediante una negociación entre las partes, porque creen que en realidad se trata de “aplicar una y otra vez la misma doctrina a cada caso concreto”. Y, aunque puede surgir alguna “cuestión novedosa”, son ya “casos absolutamente marginales”. La Sala de lo Civil indica que la mediación será voluntaria, pero advierte a las partes de que, si deciden litigar, se enfrentan a una condena en costas porque “cuentan ya con elementos de previsibilidad suficientes para conocer cuál será la respuesta” del Supremo.

En el cartel de los camiones se juzgó el pacto ilícito entre principales fabricantes europeos para fijar precios y retrasar la introducción de tecnologías para reducir las emisiones contaminantes. El caso afectó gravemente a España y el Supremo reconoció a los compradores el derecho a reclamar indemnizaciones por valor del 5% de la adquisición del vehículo.

La Sala Primera indica que en el último año ha instado reiteradamente a las partes a que desistieran o alcanzaran un acuerdo y, aunque muchos litigantes les han hecho caso, otros no, lo que arroja un total de 4.206 recursos en fase de admisión y 356 pendientes de señalamiento. Estos son los que remite a mediación, recordando que la reciente Ley de Eficiencia en el Servicio Público de Justicia concibe los MASC (Medios Adecuados para la Solución de Controversias, como la mediación) como un remedio frente al “abuso del derecho o la mala fe procesal”, hasta el punto de que en algunos supuestos obliga a acudir a esta vía antes de entablar pleito.

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