33ª jornada de Liga

"Se le ha ido el partido de las manos"

Fernando Llorente no pudo reprimir una sonrisa pícara cuando, finalizado el esquizofrénico Athletic-Racing, le preguntaron por Bernardino González Vázquez, un gallego nacido en Fráncfort que entre semana ejerce de agente comercial y que ayer, en San Mamés, reforzó su condición de árbitro más puntilloso de Primera División. Diecinueve tarjetas mostró para expulsar a cinco jugadores (Yeste, Marcano, Pinillos, Orbaiz y Pereira) y al preparador físico del Racing en un partido que si no fue de guante blanco muy poco le faltó. Además, decretó dos penas máximas. "Cada falta era tarjeta. Ocurre cuando...

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Fernando Llorente no pudo reprimir una sonrisa pícara cuando, finalizado el esquizofrénico Athletic-Racing, le preguntaron por Bernardino González Vázquez, un gallego nacido en Fráncfort que entre semana ejerce de agente comercial y que ayer, en San Mamés, reforzó su condición de árbitro más puntilloso de Primera División. Diecinueve tarjetas mostró para expulsar a cinco jugadores (Yeste, Marcano, Pinillos, Orbaiz y Pereira) y al preparador físico del Racing en un partido que si no fue de guante blanco muy poco le faltó. Además, decretó dos penas máximas. "Cada falta era tarjeta. Ocurre cuando pones el listón tan bajo. Se le ha ido el partido de las manos", dijo Llorente, que no tenía excesivos motivos para censurar al colegiado: su equipo ganó, él marcó un gol, forzó un penalti y no fue amonestado. Más sorprendente resultó la condescendencia de Lacen, amonestado y castigado con un penalti tras atropellar a Llorente. "El árbitro se equivocó, pero a todo el mundo puede pasarle", dijo el francés. Caparrós y Muñiz prefirieron no enjuiciar la labor del árbitro. "La tensión es máxima en el tramo final de Liga. No echemos más gasolina al fuego", instó el técnico utrerano, quien exhibió cierta vena cómica al ser preguntado si alguna vez había visto cosa igual sobre un terreno de juego. "Sí, sí. ¡Ufff! Llevo 26 años en esto. ¡Madre mía lo que he visto! Si te contara me daría para un libro, pero para un libro de los gordos. Para una enciclopedia", bromeó.

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La actuación de González Vázquez evoca otras históricas. Pino Zamorano mostró 16 tarjetas pero expulsó a seis jugadores en un Espanyol-Barcelona en diciembre de 2003. También en San Mamés, curso 1999-2000, López Nieto enseñó 16 tarjetas y expulsó a dos jugadores en un Athletic-Atlético. El trencilla andaluz calcaría la estadística en un Alemania-Camerún del Mundial de 2002.

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