Crítica:CANCIÓN

Samba y travesura

Aún no hay fecha para la publicación en España de Maré, pero convendría que se la fueran buscando. A sus 43 años, la de Porto Alegre anda ya por su noveno álbum, inmersa en un periodo de plenitud vocal y creativa. Casi todo el repertorio inédito sonó anoche en un escenario, ay, de escenografía pueril: una caracola en un extremo, un gran paño azul con pulpos y delfines como fondo. Los mejores aplausos los arrancaron clásicos como Esquadros, Mais feliz o Vai saber. Pero en una primera aproximación al nuevo repertorio parecieron notables Seu pensamento o la intrigante ...

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Aún no hay fecha para la publicación en España de Maré, pero convendría que se la fueran buscando. A sus 43 años, la de Porto Alegre anda ya por su noveno álbum, inmersa en un periodo de plenitud vocal y creativa. Casi todo el repertorio inédito sonó anoche en un escenario, ay, de escenografía pueril: una caracola en un extremo, un gran paño azul con pulpos y delfines como fondo. Los mejores aplausos los arrancaron clásicos como Esquadros, Mais feliz o Vai saber. Pero en una primera aproximación al nuevo repertorio parecieron notables Seu pensamento o la intrigante Teu nome mais secreto, en la que Continentino, espléndido, pareció tomarle prestada la guitarra a Ry Cooder.

Calcanhotto ha interiorizado las enseñanzas del samba y la bossa, pero es de esa generación que no se priva de introducir novedades por su cuenta. Sus músicos intercambian los instrumentos con gesto de permanente travesura (¿era un pijama lo que lucía Lancellotti?) e introducen destellos electrónicos que sazonan sin resultar impertinentes. Adriana es algo hierática, pero su garganta le bastó para seducir al patio de butacas. Y a la portuguesa Mísia, que se quedó cuatro días en Madrid para poder acompañarla en un bis que casi nadie habría soñado.

ADRIANA CALCANHOTTO

Adriana Calcanhotto (voz, guitarra), Alberto Continentino (bajo, guitarra), Bruno Medina (teclados), Domenico Lancellotti (batería, percusión), Marcelo Costa (batería, percusión). Teatro Lope de Vega. Casi lleno.

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