Análisis:ESTA SEMANA

Otoño

Hay que cumplir con el tópico y anunciar que, a la vuelta de las vacaciones, nos espera un "otoño caliente". La más que probable convocatoria conjunta de elecciones generales y autonómicas para marzo de 2008 aventuras una intensificación del debate político. La mera coincidencia va a suponer uno de los principales frentes para los socialistas que ya disimulan cada vez menos su aversión a una consulta popular en solitario. No hay margen posible en el calendario, dicen, advirtiendo que los ciudadanos ya llevan a sus espaldas varias citas con las urnas. Saben que una baja participación les perjud...

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Hay que cumplir con el tópico y anunciar que, a la vuelta de las vacaciones, nos espera un "otoño caliente". La más que probable convocatoria conjunta de elecciones generales y autonómicas para marzo de 2008 aventuras una intensificación del debate político. La mera coincidencia va a suponer uno de los principales frentes para los socialistas que ya disimulan cada vez menos su aversión a una consulta popular en solitario. No hay margen posible en el calendario, dicen, advirtiendo que los ciudadanos ya llevan a sus espaldas varias citas con las urnas. Saben que una baja participación les perjudicaría a ellos en especial de ahí que procuren la máxima movilización posible, algo que se garantizarían con Chaves y Zapatero en liza. Con todo, en el PSOE no están preocupados por el desgaste que les pueda suponer este asunto y se aplican a fondo en preparar una amplia agenda de actividades para el último trimestre del año con la que dar el brío suficiente a su electorado. Contarán, además, para ello, con un factor a favor, como es la propia acción de gobierno tanto de la Junta como del Ejecutivo central con sus respectivos presupuestos generales que, sin duda, vendrán preñados de proyectos y medidas a las que esperan sacar el correspondiente provecho electoral.

En cuanto al PP, ya se sabe que están "electoralizados" en feliz definición de su secretario general, Antonio Sanz. Eso lo explica todo, hasta los cambios orgánicos que ya tienen en cartera y que se materializarían para el mes de octubre. Se trata de efectuar relevos en aquellas provincias donde no obtienen buenos resultados.

Pero, para aquellos malvados que esperan sangre de este proceso, nada más lejos de la realidad. Nada de crisis, en todo caso, serán modificaciones para sumar, no para restar, otra acertada reflexión del político gaditano, fiel aprendiz de su maestro, Javier Arenas, con la que pretende advertirnos de que en el PP, a diferencia de lo que ocurre en otras organizaciones, no existen las defenestraciones ni las peleas internas. A eso habrá que unir la incorporación de independientes y profesionales de prestigio. Un anuncio carente de novedad si se tiene en cuenta que es la enésima vez que hacen este tipo de planteamientos sin que, hasta ahora, hayan teniendo repercusión alguna.

Luego, por la parte baja de la tabla, nos quedan IU y el PA. En cuanto a los primeros, queda por ver cómo van a resolver las diferencias surgidas en el seno de la federación ante las ansias de protagonismo del PCA de Felipe Alcaraz y qué consecuencias tendrá el pulso planteado al coordinador general, Gaspar Llamazares. Pero, a pesar de las dificultades, es de destacar cómo en los distintos sondeos conocidos siguen manteniendo la figura, todo lo contrario de lo que sucede con los andalucistas. Mientras su secretario general, Julián Álvarez sigue gobernando a base de comunicado de prensa, esos mismos sondeos, que los carga el diablo, hablan ya de un notable retroceso, de ahí que para ellos, más que ante un otoño caliente, tal vez, se encuentren ante una verdadera cuesta de enero.

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