ESCÁNDALO FINANCIERO

La Comisión dice que el funcionario cuya carta prueba la inscripción irregular de la agencia 'se expresa mal'

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ofreció ayer dos explicaciones radicalmente distintas a la aparente incongruencia que supone el hecho de inscribir a Gescartera como agencia de valores en el registro oficial, días después de comprobar que no había cumplido los requisitos para ello, y sin que éstos fuesen subsanados (ver EL PAÍS de ayer).

En un comunicado, la CNMV, tras 'desmentir rotundamente esta información', procede a 'hacer constar' una serie de extremos, el primero de los cuales consiste en afirmar que 'el único requisito exigido para la transformación de Gescart...

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La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ofreció ayer dos explicaciones radicalmente distintas a la aparente incongruencia que supone el hecho de inscribir a Gescartera como agencia de valores en el registro oficial, días después de comprobar que no había cumplido los requisitos para ello, y sin que éstos fuesen subsanados (ver EL PAÍS de ayer).

En un comunicado, la CNMV, tras 'desmentir rotundamente esta información', procede a 'hacer constar' una serie de extremos, el primero de los cuales consiste en afirmar que 'el único requisito exigido para la transformación de Gescartera en agencia de valores (...) es la toma de un 10% del capital de la agencia por parte de la Fundación ONCE'.

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El texto no explica, sin embargo, por qué la carta enviada por Juan Carlos Basallote, director general de Entidades de la CNMV, el día 31 de enero de este año a Gescartera, asegura con claridad que 'una vez analizada la documentación por Uds. aportada, observamos que no queda acreditado el cumplimiento de determinados elementos que motivaron en su día la autorización de la citada transformación'. El principal de estos incumplimientos era que la ONCE tomase el 25% de la matriz de Gescartera.

Posteriormente, Manuel Hermógenes, director general de información de la CNMV, ofreció una explicación distinta, que no figura en el texto hecho público por el organismo. En la misiva citada, que este periódico reprodujo ayer, Basallote 'se expresa mal', afirmó Hermógenes. El director de comunicación de la CNMV rechazó la posibilidad de que EL PAÍS sostuviese una conversación con el funcionario aludido para conocer su posición.

Hermógenes aseguró de la misiva en cuestión que 'se hizo así para meterle miedo [a Gescartera], al estilo de Hacienda'. La carta prueba que, al contrario de lo que siempre ha sostenido la CNMV, una de las exigencias para autorizar la agencia de valores de Antonio Camacho era que la ONCE tomase el 25% de la sociedad matriz de Gescartera. También prueba que, pese a incumplir éste y otros compromisos, Gescartera fue autorizada.

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