'Show Ronaldo'

El Inter y Pirelli convierten al futbolista brasileño en atracción publicitaria

Música máquina y compases de arias de Verdi. Dos jóvenes vestidas de futbolista flanquean una pequeña portería de fútbol. Un par de pantallas gigantes dan fe de los anuncios de Carl Lewis, Marle José Pérec o Sharon Stone con Pirelli. Hoy le tocará a Ronaldo, que se ha prestado a anunciar unos nuevos neumáticos. Son las 12.30 y hay nervios en la discoteca Propaganda, en Milán. Poca luz y carreras. Un agresivo showman presenta al matrimonio milanés por excelencia: Masimo Moratti, presidente del Inter y Marco Tronchetti, de Pirelli, su patrocinador. Y a su hijo adoptivo Ronaldo.Las luc...

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Música máquina y compases de arias de Verdi. Dos jóvenes vestidas de futbolista flanquean una pequeña portería de fútbol. Un par de pantallas gigantes dan fe de los anuncios de Carl Lewis, Marle José Pérec o Sharon Stone con Pirelli. Hoy le tocará a Ronaldo, que se ha prestado a anunciar unos nuevos neumáticos. Son las 12.30 y hay nervios en la discoteca Propaganda, en Milán. Poca luz y carreras. Un agresivo showman presenta al matrimonio milanés por excelencia: Masimo Moratti, presidente del Inter y Marco Tronchetti, de Pirelli, su patrocinador. Y a su hijo adoptivo Ronaldo.Las luces se apagan, aparece del suelo una densa humareda y Ronaldo sale de un pequeño túnel flanqueado por un par de modelos vestidas con los uniformes del Inter y de Brasil. Las dos pantallas muestran al brasileño haciendo el gesto del avión, ese que hace cuando marca un gol, sostenido en una sola pierna. La otra, flexionada, muestra la suela de su zapatilla con las marcas de la rueda. Fue Dios con una marca deportiva y ayer emuló a Jesucristo. Ronaldo preside una panorámica de Río de Janeiro, en la que ha sustituido al Cristo del Pan de azúcar. "Es una imagen bella y estoy orgulloso. Es mi ciudad. Soy católico, creo en Dios", dice. Gran ovación.

El showman cede el turno a los periodistas y la primera pregunta cae como una bomba. "¿Vas a volver al Barça?". Mentar Barcelona en Milán es mentar al diablo. Claros abucheos y Ronaldo contesta: "Estamos aquí para hacer publicidad". La segunda cae aún peor."¿Sabes que en el Camp Nou se te echa de menos?". La misma respuesta. "¿Llevarás al Inter al paraiso?". "Haré lo imposible por ganar la Copa de la UEFA y la Liga. Quedan 12 partidos y podemos reaccionar. No hay crisis". Y luego soportó estoicamente cuestiones tales como cuántos hermanos tiene o qué anuncios le gustan.

La fiesta se acabó a las 13.30: Ronaldo desapareció tras el escenario y un túnel, escoltado por cuatro guardaespaldas. "Algo tengo muy claro: Ronaldo de aquí no se mueve", dijo Moratti.

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