Gil: "'El Atlético tiene que bajar a Segunda"'

El presidente rojiblanco afirma que el equipo está sentenciado

Jesús Gil varió en Zaragoza el destino de sus dardos. Lejos de criticar a sus jugadores o a su técnico, descargó su ira contra la afición de La Romareda: "Por lo visto, este público tiene muy mal perder. Aquí os creéis que ya sois campeones del mundo y yo nada más empezar, viendo cómo estaba el ambiente, ya dije que nos quedaríamos con ocho o nueve. No creía que esta afición gritara e insultara tanto". Fue rotundo: "El Atlético está sentenciado. Tiene que bajar a Segunda. No habrá tranquilidad en los estamentos del fútbol hasta que el equipo descienda y yo esté inhabilitado".En contra de sus ú...

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Jesús Gil varió en Zaragoza el destino de sus dardos. Lejos de criticar a sus jugadores o a su técnico, descargó su ira contra la afición de La Romareda: "Por lo visto, este público tiene muy mal perder. Aquí os creéis que ya sois campeones del mundo y yo nada más empezar, viendo cómo estaba el ambiente, ya dije que nos quedaríamos con ocho o nueve. No creía que esta afición gritara e insultara tanto". Fue rotundo: "El Atlético está sentenciado. Tiene que bajar a Segunda. No habrá tranquilidad en los estamentos del fútbol hasta que el equipo descienda y yo esté inhabilitado".En contra de sus últimas manifestaciones, señaló: "D'Alessandro ha montado un buen partido y los jugadores han respondido, especialmente en el segundo tiempo. Me voy satisfecho porque, se ha luchado y se ha peleado, pero al Atlético lo han metido en el pozo y será difícil salir".

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Preguntado sobre el árbitro, desvió de nuevo sus críticas hacia el público: "No sé si nos ha dado o nos ha quitado, aunque darnos creo que no. Lo que pasa es que aquí han vendido la burra de que el Zaragoza es campeón de Europa y desde la grada el partido se ha convertido el partido en un combate de boxeo".

La tensión no bajó tras el pitido final. La policía tuvo que aplacar, en el túnel de vestuarios, los ánimos de Belsué y Kiko, que intercambiaban insultos y los jugadores del Atlético rehusaron acceder a la sala de prensa para ofrecer sus impresiones del partido.

Ambos técnicos coincidieron con Gil en destacar la influencia del público. D'Alessandro comentó al respecto: "Ha habido crispación en el público y mi equipo pecó de ingenuidad cuando en dos minutos pasamos de tener 11 jugadores a nueve. Ahí es donde se rompió el partido. No quiero que se entienda como una crítica hacia la afición. El público para el Zaragoza ha merecido un diez porque ha estado sensacional cada vez que parecía que podíamos llevamos algo positivo de aquí".

El partido lo resumió con claridad: "El Atlético ha puesto el gasto y el Zaragoza los goles. Lo hemos intentando por todos los medios y no hemos podido, pero el Atlético ha dado sensación de equipo, ha jugado, ha sido superior y no ha merecido perder".

Rechazó cualquier pronóstico agorero sobre el futuro rojiblanco: "Hay que hacer una lectura positiva del partido y no ser pesimista. Los jugadores lo han intentado, pero el público predispuso al árbitro y las pugnas por el balón se convirtieron en una pelea de lucha grecorromana".

Víctor Fernández no entró a analizar al Atlético, aunque destacó el espíritu con el que vino a La Romareda y como Gil y D'Alessandro dijo: "El gran protagonista ha sido el público". Admitió igualmente: "El 3-1 quizá es excesivamente amplio. En el primer tiempo mostramos síntomas de recuperación, pero en el segundo hubo bastante desconcierto, en el que influyó el posicionamiento del Atlético".

Aseguró que Diego exagero en la jugada que costó la expulsión a Esnáider y confió en que "si el Zaragoza recupera a lesionados y sancionados, recuperará la estabilidad de su juego".

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