El presidente asegura que el congreso no acarreará cambios en el Gobierno

Felipe González dejó claro ayer que el congreso no acarrerá un cambio de Gobierno. Es más, el presidente expresó su confianza en que la relación entre el Ejecutivo y el partido se consolide con la nueva dirección socialista de la que forman parte el vicepresidente, Narcís Serra, y tres ministros: los de Exteriores, Javier Solana; Industria, Juan Manuel Eguiagaray, y Administraciones Públicas, Jerónimo Saavedra. "La relación entre Gobierno y partido es difícilmente mejorable, pero con esta nueva ejecutiva está asegurada en el futuro", afirmó González.No fue sin embargo tan tajante al garantizar...

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Felipe González dejó claro ayer que el congreso no acarrerá un cambio de Gobierno. Es más, el presidente expresó su confianza en que la relación entre el Ejecutivo y el partido se consolide con la nueva dirección socialista de la que forman parte el vicepresidente, Narcís Serra, y tres ministros: los de Exteriores, Javier Solana; Industria, Juan Manuel Eguiagaray, y Administraciones Públicas, Jerónimo Saavedra. "La relación entre Gobierno y partido es difícilmente mejorable, pero con esta nueva ejecutiva está asegurada en el futuro", afirmó González.No fue sin embargo tan tajante al garantizar la estabilidad en los congresos regionales que se celebrarán en las próximas semanas y que, en los casos de Madrid y Andalucía, despiertan incógnitas inquietantes. Especialmente, en el caso de Madrid, al haber quedado fuera de la dirección Joaquín Leguina, presidente de la Comunidad y de la FSM.

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"Algunos siento que no estén", indicó González. Muchos interpretaron que se refería a Leguina, excluido de la lista pese a su voluntad de incorporarse a ella. "Con este congreso se ha dado un paso para que los congresos regionales se celebren en un clima razonable de acuerdo", manifestó, aunque apostilló: "De todos modos, no me atrevería a asegurarlo".

El jefe del Gobierno resaltó la estabilidad política que puede resultar de un congreso cerrado con un acuerdo interno. Así intentaba despejar los fantasmas de la inestabilidad que hubiera resultado de un cónclave en el que una mayoría hubiera vencido a una minoría. El temor a su repercusión política y, por extensión, a la estabilidad económica de España ha estado también en las claves de la decisión integradora de González.

Éste había dado a entender esta idea durante los meses de debate precongresual. Su preocupación prioritaria como gobernante por superar la crisis y facilitar su salida con estabilidad política es una de las claves de esta situación.

El líder socialista retó ayer a las familias de su partido a que le expliquen cuáles son las diferencias que les separan: "Me creeré las etiquetas cuando vea las diferencias en el debate de las ponencias. Yo no las he visto".

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