Txema Montero circunscribe al intercambio de las armas por los presos la negociación entre ETA y el Gobierno

El ex eurodiputado de Herri Batasuna (HB) Txema Montero, defendió ayer en El Escorial una salida política para el conflicto vasco basada en una negociación técnica entre ETA y el Estado y en la formación de un frente amplio nacionalista que defienda el derecho de autodeterminación. Montero, que intervino en un curso de la Universidad Complutense sobre Los rojos, las nuevas izquierdas emergentes, consideró la desaparición de la violencia una "condición necesaria aunque no suficiente" para avanzar hacia la independencia del País Vasco y admitió, de forma implícita, la imposibilidad...

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El ex eurodiputado de Herri Batasuna (HB) Txema Montero, defendió ayer en El Escorial una salida política para el conflicto vasco basada en una negociación técnica entre ETA y el Estado y en la formación de un frente amplio nacionalista que defienda el derecho de autodeterminación. Montero, que intervino en un curso de la Universidad Complutense sobre Los rojos, las nuevas izquierdas emergentes, consideró la desaparición de la violencia una "condición necesaria aunque no suficiente" para avanzar hacia la independencia del País Vasco y admitió, de forma implícita, la imposibilidad de una negociación política entre la organización terrorista y el Gobierno al proponer "un armisticio, en el sentido de un intercambio de las armas por los prisioneros".En su primera intervención en público desde la expulsión de la coalición radical, el pasado mes de junio, Montero apuntó la existencia de un proceso de degradación progresiva en las exigencias negociadoras de ETA hasta llegar al momento actual, que define como el de "Ia negociación para poder negociar la negociación".

ETA, sin embargo, no está siendo derrotada por la policía, sostuvo el conferenciante, sino porque "la gente a la que va destinada su lucha ya no la acepta". El atentado de Hipercor hizo posible la firma de los pactos antiterroristas, y cristalizó un movimiento que dio lugar a movilizaciones de masas contra la violencia en el País Vasco.

Montero se alineó con las tesis de los partidos nacionalistas democráticos, que circunscriben las posibilidades de diálogo entre ETA y el Gobierno a tratar sólo la entrega de las armas y la situación de los presos, pero defendió la necesidad de una solución política. La solución política pasaría por la formación de un frente amplio que comprenda a todos los partidos "de obediencia vasca", basado en tres principios: renuncia a la lucha armada, agotamiento del margen de desarrollo que puedan tener el estatuto de Guernica y el amejoramiento del Fuero Navarro, y un programa común "nítidamente autodeterminacionista".

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