"El empresariado está en la profunda soledad"

«Como colectivo, los empresarios estamos en la más profunda soledad.- No tenemos quien nos represente en -la vida política.» En estos términos se manifestó anoche Agustín Rodriguez Sahagún, vicepresidente y promotor de la CEOE y de la Cepyme (Confederación Española de la Pequeña y Mediana Etnpresa), en la conferencia-coloquio organizada por el Club Siglo XXI.

El conferenciante destacó el papel del empresario, en una sociedad en cambio y crisis como la española, insistió en la necesidad de establecer un marco de libertad económica, política y social y una auténtica economía de mercado, ...

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«Como colectivo, los empresarios estamos en la más profunda soledad.- No tenemos quien nos represente en -la vida política.» En estos términos se manifestó anoche Agustín Rodriguez Sahagún, vicepresidente y promotor de la CEOE y de la Cepyme (Confederación Española de la Pequeña y Mediana Etnpresa), en la conferencia-coloquio organizada por el Club Siglo XXI.

El conferenciante destacó el papel del empresario, en una sociedad en cambio y crisis como la española, insistió en la necesidad de establecer un marco de libertad económica, política y social y una auténtica economía de mercado, inexistente hasta ahora, y pidió a los empresarios una dedicación especial a la defensa del concepto empresarial.« El empresario debe ser -pieza clave del nuevo- modelo económico al que vamos. No sólo no ha de ser obstáculo para los cambios, sino que debe convertirse en protagonista de los cambios». dijo en su conferencia.

Para conseguir este fin hay que comenzar a desterrar la campaña de desprestigio empresarial y dar el debido reconocimiento a la función socioeconómica que desarrolla el empresario. Igualmente -afirmó- hay que evitar el grave confusionismo existente que identifica el concepto de empresa con el de grandes sociedades anónimas.

Posteriormente señaló que una sociedad de libertades exige una economía de libertad. «La libertad de emprender es un elemento fundamental de equilibrio en una sociedad de libertades, además como instrumento más eficaz de creación de riquezas, por la importante capacidad creadora, organizativa y de innovación que pone en juego.»

Continuó señalando que el, Estado debe definir las reglas de juego para que a la propia incertidumbre de toda inversión no se añadan factores externos de riesgo, provocados por actuaciones inadecuadas.

Terminó señalando que las relaciones laborales deben apoyarse en seis puntos claves: libertad sindical, derecho a la huelga, y al cierre patronal, libertad de contratación y despido, seguro de desempleo suficiente, clarificación de los derechos y deberes de los trabajadores y empresarios, y transparencia a todos los niveles.

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