Ir al contenido

Valderrama, la magia negra o un rezo equivocado

El periodista Juan Tejero recopila centenares de historias insólitas ligadas al fútbol

Aunque a veces no lo parezca, la vida es insólita. Especialmente en sus detalles cotidianos. Basta pararse un minuto en cualquier esquina de cualquier ciudad del mundo y observarla con detenimiento. Al aplicar una cierta distancia en la mirada se descubrirán gestos y acciones que pasaban desapercibidos. Al asombro inicial de encontrarse con lo extraordinario le seguirá la aceptación de lo rara que es la realidad.

Dicen que el fútbol es una de las mejores metáforas que se pueden utilizar para intentar explicar la vida. En un terreno de juego de algo más de 7.000 metros cuadrados, 22 cab...

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

Aunque a veces no lo parezca, la vida es insólita. Especialmente en sus detalles cotidianos. Basta pararse un minuto en cualquier esquina de cualquier ciudad del mundo y observarla con detenimiento. Al aplicar una cierta distancia en la mirada se descubrirán gestos y acciones que pasaban desapercibidos. Al asombro inicial de encontrarse con lo extraordinario le seguirá la aceptación de lo rara que es la realidad.

Dicen que el fútbol es una de las mejores metáforas que se pueden utilizar para intentar explicar la vida. En un terreno de juego de algo más de 7.000 metros cuadrados, 22 cabezas, 44 piernas y cuatro manos intentan que un balón haga lo que los cerebros que las rigen desean. Imagínense la cantidad de cosas que pueden suceder ahí en hora y media. Y, sin embargo, muchas de las cosas que más nos llaman la atención del balompié no tienen que ver con el juego en sí. Porque al fútbol juegan personas y lo hacen a muchas revoluciones, lo cual nos deja escenas hilarantes, dramáticas o hermosas reproducidas por miles de cámaras.

¿Qué sentido tuvo, por ejemplo, que en 1991 Míchel, por aquel entonces centrocampista del Real Madrid, le palpara jocosamente los genitales a Valderrama, que militaba en el Real Valladolid y que más de treinta años después aquella escena diera lugar a una campaña para la prevención del cáncer testicular impulsada por el jugador colombiano? ¿O que en 1995 un partido de la liga sudafricana retrasara su inicio porque uno de los equipos estaba convencido de que el otro había utilizado la magia para dirigir el destino de la pelota? ¿O que el portero brasileño Isadore Irandir se arrodillara a rezar para pedirle a Dios un partido sin lesiones, pero se le olvidara pedir que Rivelino no chutara en ese momento desde el saque de centro y le marcara un gol en apenas cinco segundos? Fútbol insólito (Cult Books) es el libro en el que el periodista Juan Tejero recoge gran número de anécdotas que abarcan jugadores, clubes, entrenadores, directivos o árbitros. Leerlo es tan sorprendente y divertido como mirar la vida pasar desde cualquier esquina.

Archivado En