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‘La reina lloba’: un Shakespeare con lo peor de Shakespeare

María Rodríguez Soto interpreta a Margarita de Anjou en una versión de Pau Carrió que no funciona porque convierte lo más pesado de las obras del inglés (las intrigas políticas y los complots) en la base de todo

Una escena de la obra 'La reina lloba'.DAVID RUANO (TNC)

Maria Rodríguez Soto ondea, majestuosa, en las banderolas publicitarias de Barcelona. La reina lloba es un regalo (¿envenenado?) que ...

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Maria Rodríguez Soto ondea, majestuosa, en las banderolas publicitarias de Barcelona. La reina lloba es un regalo (¿envenenado?) que Pau Carrió ha hecho a la actriz, que actualmente se encuentra en un momento dulce de su carrera cinematográfica. Ya habían coincidido en tres montajes del Lliure, y ahora Carrió le ha confeccionado un traje a medida en la sala pequeña del TNC. Este es un espectáculo sobre la figura de Margarita de Anjou, personaje histórico que aparece en varias obras de Shakespeare, siempre de forma tangencial, y que aquí se convierte en la gran protagonista. Lamentablemente, la propuesta no funciona porque convierte lo más pesado de las obras del inglés (las intrigas políticas y los complots) en la base de todo. Uno se siente como viendo la serie Succession (intercambiar tramas empresariales por guerras entre duques y condes), pero la puesta en escena no ofrece muchos motivos de alegría.

Sebastià Brosa (escenógrafo habitual de Carrió) ha diseñado un espacio que emula a los teatros isabelinos —tarima central, pared de fondo con dos niveles y espectadores sentados a los tres lados—, y que no aporta demasiado. La iluminación de Raimon Rius y Mireia Sintes tampoco es tan potente como para sacar provecho de un espacio tan vacío y desangelado, y la música interpretada por Ana Nicolás de Cabo acaba resultando casi un hilo musical. Cuando se grita: “¡Tambores de guerra!”, esperamos tambores de guerra, y ni eso. Del vestuario diseñado por Adriana Parra, son muy imaginativos sus dos momentos de reveal (una reina no deja de ser una drag queen), que incluyen una solución brillante para mostrar el paso del tiempo en el embarazo de la protagonista.

Tal como sucedía con Laia Marull en Macbeth, Maria Rodríguez Soto interpreta desde una corporalidad y un tono propios del siglo XXI, que descolocan y no concuerdan con el texto y con el resto del elenco. Ni un actor tan solvente como Quim Àvila destaca en su doble papel de Enrique VI y Ricardo III y, entre los secundarios, sobresalen Xavi Ricart y Pepo Blasco, más comedidos, ante un Josep Julien sobreactuado y una Queralt Casasayas desaprovechadísima. Lamento decirlo, pero La reina lloba es el espectáculo ideal para regalar a un amigo si usted quiere que nunca más vuelva a pisar un teatro.

‘La reina lloba’. Dirección y texto (a partir de William Shakespeare): Pau Carrió. Reparto: Quim Àvila, Pepo Blasco, Queralt Casasayas, Josep Julien, Ana Nicolás de Cabo, Xavi Ricart, Pau Roca, Maria Rodríguez Soto y David Vert. Teatre Nacional de Catalunya. Barcelona. Hasta el 8 de marzo.

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