El PIB de Colombia crece un 2,6% durante 2025
El repunte de la economía se ubica ligeramente por debajo de lo esperado por los analistas
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) ha publicado este lunes que la economía colombiana, medida por su producto interno bruto o PIB, creció un 2,6% durante 2025, una cifra que se sitúa por debajo del rango esperado por los analistas. Según la más reciente Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo, el mercado local mantenía una horquilla de pronóstico para el cierre del año entre el 2,7% y 2,9%. Así, el país andino ha logrado sortear los pronósticos más pesimistas, apoyado principalmente en la dinámica de los servicios y de un consumo que, aunque moderó el ritmo hacia el último trimestre, no se detuvo.
Los motores del crecimiento económico reciente se movieron en magnitudes diversas. El comercio, el transporte, el alojamiento y los servicios de comida avanzaron 4,6% y aportaron 0,9 puntos porcentuales al resultado anual, consolidándose como uno de los pilares de la actividad. En paralelo, los sectores vinculados al bienestar social —administración pública, educación y salud— crecieron 4,5%. El mayor salto lo dieron las actividades artísticas, de entretenimiento y otros servicios, con un repunte de 9,9%.
Este repunte de la actividad económica encuentra su explicación en un comportamiento sectorial de contrastes, donde el comercio y el entretenimiento compensaron la parálisis de otras industrias. Por el lado de la oferta, sectores como las matrículas de vehículos, que crecieron un 26,5%, y las ventas minoristas, con un alza del 11,8%, actuaron como los grandes aceleradores del año. Sin embargo, este dinamismo no fue uniforme: la construcción, el sector agropecuario y la producción de petróleo —que promedió los 746.000 barriles diarios— terminaron en terreno negativo. Sobre esta base, Hernando Zuleta, decano de la facultad de Economía de la Universidad de los Andes, coincide en que los motores han estado claros: “El comercio y el entretenimiento son las estrellas por el lado de la oferta; por el lado de la demanda, el gasto público”, comenta.
Según Bancolombia, el consumo privado fue el motor principal. Las previsiones para 2026 apuntan a que este ritmo se mantendrá en una magnitud similar, con un crecimiento esperado del 2,8%. No obstante, el mercado vigila el impacto de la subida de las tasas de interés en el dinamismo. El Banco de la República tiene un objetivo claro: encarecer el crédito para enfriar la demanda, fomentar el ahorro y, de esta forma, aminorar la presión sobre los precios. Los analistas consultados por Fedesarrollo ya prevén que la tasa de intervención suba hasta el 11,25% para diciembre de 2026. Al respecto, Zuleta advierte que ese aumento va a reducir el crecimiento.
La profundidad de este escenario la ilustran algunos informes de analistas, quienes advierten sobre las fisuras del crecimiento y los riesgos de mediano plazo. El equipo de Investigaciones Económicas de Bancolombia señala que el consumo se enfrenta a una “encrucijada”, marcada por una dependencia crítica de las importaciones, que en 2025 crecieron a doble dígito, mientras las exportaciones lo hicieron solo un 1,3% A todo, finalmente, se suma la incertidumbre sobre el nuevo valor del salario mínimo que decretará el Gobierno de Gustavo Petro —tiene hasta el próximo 21 de febrero para hacerlo— tras la suspensión del alza del 23,7% que decretó en diciembre y fue suspendida por parte del Consejo de Estado el viernes pasado.