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La antigua ciudad maya de Toniná amplía su esplendor gracias a la expropiación de un predio

El Instituto Nacional de Antropología e Historia toma posesión de nueve hectáreas dentro de la zona arqueológica, ubicada en Chiapas, que alberga una pirámide más alta que la del Sol en Teotihuacán

Monumentos arqueológicos de Toniná, ChiapasGobierno de México

En lo alto de una montaña en Chiapas, una antigua ciudad maya se alza imponente sobre un paisaje verde que parece conectar con un cielo azul, como si los 260 escalones que recorren las siete plataformas que componen este sitio tocaran el firmamento. Toniná, ubicada a más de 150 kilómetros al este de Tuxtla Gutiérrez, la capital del Estado, ha ampliado su extensión este martes con la incorporación de un predio de nueve hectáreas que se localiza dentro de la zona arqueológica. La anexión llega tras la publicación de un decreto que expropia el terreno y traslada su posesión al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para la investigación y conservación de un lugar con una acrópolis más alta que la emblemática Pirámide del Sol en Teotihuacán.

Más de 1.400 años después del primer registro que se tiene de este lugar construido a 75 metros de altura, 97 edificios, dos sitios para el juego de pelota y 38 tumbas se mantienen en pie como huella de un asentamiento maya que alcanzó su apogeo entre los siglos VII y IX d.C. Tzots Choj, que se traduce como “murciélago-tigre”, fue el gobernador más importante de este pueblo que tuvo enfrentamientos con su vecino Palenque (a 140 kilómetros de distancia) y Copán (a más de 750 kilómetros en Honduras). Claudia Curiel, secretaria de Cultura, ha subrayado que “Toniná es parte esencial de la historia viva de Chiapas y de México”. La funcionaria ha señalado que el decreto, a través del cual el INAH dispone de una nueva área, “protege un bien de la nación y contribuye a ejercer los derechos culturales mediante el acceso al conocimiento y a la memoria histórica”.

Esta majestuosa ciudad en la selva chiapaneca, que alberga palacios y 13 templos dedicados a cada uno de los dioses mayas, está dividida de acuerdo con su función: ocho barreras arquitectónicas delimitan el espacio religioso-administrativo del resto del complejo. Destacan la Casa de las Luciérnagas -hogar del gobernante y equipado con un sistema de drenaje-, el Friso de las Cuatro Eras -que representa el mito de las cuatro eras cosmogónicas-, el Templo del Espejo Humeante y el Altar de los Sacrificios. Una gran plaza y una acrópolis, considerada la más grande del México Antiguo, coronan una joya arqueológica que despunta en el Valle de Ocosingo, al sur del país.

Las autoridades mexicanas han afirmado que ejecutarán “un programa integral de reactivación que permitirá crear una ruta estructurada para su eventual reapertura, bajo condiciones adecuadas de seguridad, conservación, control institucional y vinculación social”. Además, han indicado que acciones como el decreto de este martes establecen “las condiciones necesarias” para la preservación a largo plazo de Toniná y permite continuar con “su investigación científica y la difusión social de sus valores patrimoniales”.

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