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Ignacio Mier, el expriista que busca reconstruir los puentes rotos por Adán Augusto López

El nuevo coordinador de Morena en el Senado ha iniciado una nueva etapa de “diálogo y política” tras ser nombrado con una votación unánime

Cuando Adán Augusto López anunció que renunciaba a la coordinación de Morena en el Senado en la plenaria del grupo parlamentario el pasado domingo, todos los presentes voltearon a ver al poblano Ignacio Mier Velazco. Era obvio que el vicecoordinador tomaría el timón de la bancada guinda y la votación de su nombramiento fue unánime, a mano alzada.

Ignacio Mier no sólo es un hombre que genera confianza entre los 67 integrantes del grupo mayoritario en la Cámara alta; también es conocido como un interlocutor eficaz entre el Senado y la presidencia, un asistente habitual a las reuniones de coordinación política que se celebran cada lunes con Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional y un perfil bien visto por la oposición.

A pesar de su pasado priista –o quizás precisamente por eso-, desde el sexenio pasado Mier se convirtió en un personaje clave para la coalición gobernante. Fue diputado federal en las dos legislaturas que acompañaron los seis años del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Llegó a la Cámara como parte de la ola morenista de 2018, se reeligió en 2021, fue coordinador parlamentario de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política. Sus habilidades como negociador son reconocidas tanto en el oficialismo como en la oposición, y su trato formal y amable recuerda el viejo estilo de hacer política.

De acuerdo con morenistas, “Nacho Mier” (como es conocido por propios y extraños) era el perfil ideal para cerrar la polémica etapa de Adán Augusto López como líder del Senado. Un periodo marcado por la rudeza del tabasqueño, la opacidad en la construcción de acuerdos, el desdén hacia la oposición, el uso discrecional de los recursos del Senado, el maltrato a la prensa y un sinfín de episodios controvertidos -y jamás esclarecidos del todo- como la obtención del voto del expanista Miguel Ángel Yunes Márquez en favor de la reforma judicial, las presiones para precipitar la renuncia de Alejandro Gertz a la Fiscalía General de la República o la compra masiva del último libro del expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Para esta nueva etapa, Mier hará mancuerna con Laura Itzel Castillo, la senadora que sustituyó a Gerardo Fernández Noroña en la presidencia de la Cámara alta desde septiembre y que también se ha empeñado en cambiar las formas.

El dúo Mier-Castillo ha iniciado la nueva etapa este martes, con una reunión de la Junta de Coordinación Política en la que el nuevo líder morenista ha ofrecido una mejor interlocución a los líderes del resto de las fracciones parlamentarias, que han recibido con buenos ojos su nombramiento. “Continuaremos con el diálogo y la política”, ha anunciado Mier en su primera publicación como presidente de la Junta.

De origen priista

Ignacio Mier inició su carrera política en el PRI en los años 90 y llegó a ser dirigente estatal en Puebla, diputado local, diputado federal, senador suplente, funcionario estatal y secretario general de Gobierno del municipio de Puebla capital en 2005. Ahí trabajó con el priista y exrector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Enrique Dóger, a quien se le conoce como uno de sus principales impulsores.

En paralelo, desarrolló una carrera empresarial como socio del despacho Consultoría Especializada en Planeación y Prospectiva, y de Multisistema de Noticias Cambio, un corporativo que edita el Diario Cambio de Puebla y que durante años ha recibido contratos millonarios de publicidad oficial, tanto del gobierno estatal, como de la UABP y de los gobiernos municipales.

Su ruptura con el PRI se dio en 2006, cuando fue excluido de las candidaturas locales y federales y terminó postulándose como candidato al Senado de la Coalición Por el Bien de Todos, conformada por el PRD, el PT y Convergencia (hoy MC). Mier quedó en tercer lugar y no llegó al Senado. Después de esas elecciones se apartó de la política y, durante más de 10 años, se dedicó a sus negocios. Fueron los periodos del polémico “góber precioso” Mario Marín (2005-2011) y del panista Rafael Moreno Valle (2011-2017).

Su llegada a Morena se dio en el preámbulo de la tercera campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador, primero como delegado de Morena en Durango, en 2017, y luego como candidato de Representación Proporcional a la Cámara de Diputados, en 2018. Ya en San Lázaro, se acomodó en el grupo de coordinación encabezado por Mario Delgado, fue integrante de la poderosa Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, secretario de la Comisión de Justicia y presidente del Comité de Administración. En 2020, cuando Mario Delgado fue electo dirigente nacional de Morena, Nacho Mier asumió la coordinación de la bancada guinda, donde fue ratificado en 2021, al arranque de la Legislatura.

Su carrera en Morena sufrió un revés importante en noviembre de 2023, cuando compitió por la candidatura a gobernador de Puebla con el entonces senador Alejandro Armenta Mier, su primo. Esa contienda enfrentó a ambos políticos en una lucha descarnada que inició desde 2022, cuando los dos comenzaron a promoverse a través de anuncios espectaculares, bardas y publicaciones en medios locales. Su parentesco no impidió que Mier y Armenta llevaran su disputa a instancias judiciales y litigios electorales.

El proceso formal por la designación del coordinador estatal de la “defensa de la transformación” hizo públicas las diferencias que tenían acumuladas desde que los dos eran priistas y puso en riesgo la unidad de Morena en la entidad. En noviembre de 2023, Mario Delgado dio a conocer que Alejandro Armenta había ganado la encuesta, con apenas un punto de ventaja sobre Ignacio Mier, quien desconoció el resultado y decidió no estar presente en el evento en el que se confirmó a los ganadores de las candidaturas de Morena para 2024. Su enojo duró apenas dos días y, el 12 de noviembre, anunció que se quedaría en Morena y aceptaría la postulación al Senado.

Desde que llegó a la Cámara alta, en septiembre de 2024, se convirtió en mano derecha del entonces coordinador Adán Augusto López y en uno de los principales operadores de la bancada morenista. En las entrevistas que ha otorgado en las horas posteriores a su nominación, Mier ha presumido su capacidad de diálogo y negociación, y ha afirmado que tratará de construir puentes de diálogo para las reformas que vienen, entre las que destaca la electoral que enviará la presidenta en la segunda semana de febrero.

El domingo, al confirmarse el relevo en la coordinación, Mier se puso de pie y se fundió en un abrazo con Adán Augusto López, a quien le agradeció su apoyo. “Mi reconocimiento total y absoluto al trabajo realizado por mi compañero y amigo Adán Augusto López, que vuelve a territorio para hacer crecer y consolidar nuestro movimiento”, publicó después en sus redes sociales.

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