Liberada una mujer retenida por su padre en Usera en una habitación-cárcel con un orinal

La víctima denuncia que su progenitor la encerraba en el cuarto durante una semana o un mes y la obligaba a reparar móviles. Cuando le tocaba la custodia de su hija, también la encerraba salvo para ir al colegio

Estancia sucia en la que estaba encerrada la mujer, con un orinal de bebé para hacer sus necesidades, sin agua y con candados y cerraduras en puertas y ventanas.POLICÍA NACIONAL

Imagine pasar días, una semana, incluso un mes, encerrado en un cuartucho sucio, sin acceso a agua y con un orinal-sillocito de bebé como baño, lleno de tu propio y maloliente orín. Imagine que, además, le obligan a reparar móviles durante el tiempo que dura tu cautiverio en el cuarto, con candados en las ventanas y cerrojo en la puerta. Imagine que, además, le pegan. Imagine que cuando le toca tener a su hija, menor de edad, también está encerrada en la misma estancia, salvo para ir al colegio. E imagine que quien se lo hace es su propio padre y abuelo de la niña.

Ha ocurrido en un domicilio del distrito madrileño de Usera, cercano a la estación de metro del mismo nombre, donde agentes de la Policía Nacional han liberado a la víctima de este secuestro intermitente, una mujer de 30 años y de nacionalidad china, según informa a este diario una portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Madrid. Los hechos ocurrieron durante la tarde del pasado jueves, cuando la víctima logró contactar con la policía a través del 091, donde contó que llevaba encerrada varios días en una habitación.

Detalle del candado en la ventana de la habitación-cárcel de Usera.POLICÍA NACIONAL

Una vez acudieron al lugar los radiopatrullas, les abrió la puerta un varón de la misma nacionalidad y, gracias a las rápidas gestiones de los agentes, encontraron un dormitorio con cerraduras en la puerta como en la ventana y candados en las ventanas, donde estaba la hija de este hombre “en estado de nerviosismo y con lesiones en la cara”. En el interior del cuartucho, de condiciones insalubres, tenía un orinal para hacer sus necesidades y no tenía ni agua.

La mujer explicó a los agentes que en otras ocasiones la había encerrado por períodos más largos de tiempo, “a veces durante una semana, a veces durante un mes”, tiempo durante el cual la obligaba a realizar trabajos de reparación de teléfonos. Las cajas de móviles pendientes se amontonaban en la sala.

Los agentes piensan que logró activar uno de los móviles y llamar a la policía. La mujer tiene una hija menor de edad con su expareja y, según aseguró a los policías en su denuncia, su padre también encierra a la nieta con ella en la habitación-cárcel durante el tiempo que le toca ir a por ella. “Menos para ir al colegio”, matiza la portavoz.

Por todo ello, este varón fue detenido y ha pasado a disposición de la autoridad judicial como presunto responsable de los delitos de malos tratos en el ámbito familiar y detención ilegal.

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