Ir al contenido
suscríbete

Abascal vuelve a cargar contra los obispos y dice que “su prioridad es el negocio”

El líder de Vox eleva el tono de la precampaña andaluza calificando de “mierda” a Sánchez y de “rata” a Marlaska

Santiago Abascal, a la izquierda, este viernes en Cádiz junto al candidato de Vox a la Junta de Andalucía, Manuel Gavira Foto: ROMÁN RÍOS (EFE)

El líder de Vox, Santiago Abascal, ha vuelto a cargar contra la jerarquía eclesiástica después de que el secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), César García Magán, descalificara la idea de la “prioridad nacional” ―la discriminación de los inmigrantes respecto a los españoles en el acceso a ayudas y servicios públicos―, defendida por Vox y aceptada por el PP.

“Este personaje nunca se atreve a criticar al gobierno mafioso. Porque el gobierno le proporciona su negocio con la invasión. Y esa es su prioridad: el negocio. Y el desprecio profundo a los españoles que quieren defender su patria”, ha escrito el líder de Vox en la red social X sobre un vídeo con las palabras del portavoz de los obispos. En unas declaraciones muy medidas, García Magán dijo este viernes: “La Iglesia no se mueve a nivel de eslogan, ni de este ni de ninguno Y menos todavía cuando de un lado se quiere anular, excluir y eliminar al otro. En eso la Iglesia no está ni puede estar ni estará nunca. Nuestra mira y nuestra prioridad es el Evangelio y nuestra presencia en la vida pública parte de dos principios. Primero, la dignidad de la persona humana, que es intocable, que es irrenunciable y que no se puede reducir. Y segundo, el bien común, que es el amor al prójimo y el prójimo no es el que es de mi propio partido solo, no es el que es de mi país, de mi lengua. Ni siquiera el que es de mi religión”.

Este es el segundo choque de Abascal con la Iglesia en esta semana. Antes había cargado contra el prelado de Canarias, José Mazuelos Pérez, quien, en alusión a la ultraderecha, dijo el pasado miércoles: “A algunos habría que meterles cinco días en un cayuco, mañana y tarde, sin comer, antes de hablar de lo que hay que hacer con los migrantes”. La respuesta del líder de Vox a través de las redes sociales no tardó en llegar: “Algunos que hacen negocio con la inmigración ilegal deberían salir del palacio y bajar a ver las consecuencias que tiene para los españoles. Para la sanidad, la seguridad, los salarios y los impuestos”.

La tensión entre la Iglesia y Vox ha subido varios grados después de que el partido ultra haya asegurado que sus pactos con el PP en Extremadura y Aragón supondrán la ruptura de los acuerdos que los gobiernos autonómicos tienen con Cáritas Diocesana, la ONG que canaliza la ayuda social de la Iglesia, para asistir a los inmigrantes. A poco más de un mes de la visita del Papa a España, el PP se ha apresurado a negar esta interpretación. “Organizaciones como Cáritas, que se dedican a ayudar a personas de todo tipo y condición, pueden estar completamente tranquilas porque no van a perder las ayudas”, ha dicho el secretario general de los populares, Miguel Tellado.

El secretario general de la CEE, Monseñor Francisco César García Magán, comparece ante la prensa este viernes en Madrid. Foto: Isa Saiz (Europa Press)

No solo la jerarquía eclesiástica ha sido objeto de sus críticas. En las últimas horas, Abascal ha elevado el tono de su discurso calificando de “mierda” al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de “rata” al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. En la plaza de España de Cádiz, donde este viernes celebraba un mitin preelectoral su partido, el líder de Vox se quejó con estas palabras de la presencia de varias decenas de manifestantes que le increparon, sin que se produjeran incidentes al estar separados por un cordón policial. “El mierda del presidente del Gobierno y la rata del ministro del Interior y el cobarde del delegado del Gobierno y el lacayo que actúa como jefe de este dispositivo han decidido que tienen que intimidarnos en todas partes. No ha nacido el español que nos intimide ni el tipo que nos eche de esta plaza”, dijo, interrumpido por los aplausos del público que comenzó a gritar; “¡Pedro Sánchez, hijo de puta!!

Abascal continuó asegurando que militantes de su partido habían sido agredidos en Cataluña durante la fiesta de Sant Jordi. “No estoy dispuesto a callar ni a aceptarlo como normal. […] En una sociedad democrática todos esos tipos estarían en cárcel y el presidente del Gobierno y el ministro del Interior también y el jefe del dispositivo estaría asumiendo responsabilidades por no cumplir con la garantía del orden público y permitir que se cometa un delito electoral”, agregó.

Archivado En